miércoles, 24 de noviembre de 2010

PEDRO ALFONSO MORALES PRESENTÓ ENSAYO SOBRE VIDA Y OBRA DE EDMUNDO ICAZA MUNGUÍA, POETA NICARAGÜENSE

Edmundo Icaza Munguía, entre la lírica modernista y la libertad de la vanguardia

Pedro Alfonso Morales

La poesía y la prosa de Edmundo Icaza Munguía se manifiestan a través de la luz, el color, la forma del soneto y la armonía de la lírica modernista y cierta libertad métrica de la prosa poética vanguardista, pero es en la poesía amorosa y romántica donde expresa su lirismo con mayor intensidad, estableciendo una íntima relación entre humanidad y naturaleza que persisten en su poesía como dos motivos dominantes.

El poeta Edmundo Icaza Munguía nació en León el 1 de octubre de 1900, siendo hijo de Francisco Icaza y Mercedes Munguía, quien falleció a los 37 años de edad, por lo que desde los 15, el futuro vate crece bajo la tutela de sus abuelos maternos en el barrio El Calvario.

Entre 1913 y 1916 cursó estudios de primaria en el colegio “Beato Salomón”, institución regentada por “Los Hermanos Cristianos”, ubicado en “Las Cuatro Esquinas” de la ciudad de León. Luego, ingresó al Instituto Nacional de Occidente (INO), donde cursó hasta el tercer año de secundaria. Debido a la repentina muerte de su madre, abandona los estudios y trabaja para sobrevivir.

Primero, impartió clases a domicilio a niños de primaria. Luego, fue contratado como jefe de Almacén del Ingenio San Antonio en Chichigalpa. Más tarde, en Managua, se dedicó al oficio de Talabartero. En 1928, durante la Administración de José María Moncada, como educador leonés, fue designado al área rural del municipio de Posoltega, Chinandega.

Durante la administración del alcalde Manuel Icaza asume la dirección de un grupo de obreros en labores de pavimentación. Luego, es nombrado secretario personal del capitán Almanza en la mina “El Limón, Municipio de Larreynaga, Malpaisillo. Posteriormente, Noel Icaza, su sobrino, le confió la administración de sus negocios en León. Más tarde, en los años 70, la familia Gurdián, lo designa director de la “Tenería Gurdián” en esta ciudad.

En relación con su familia, el poeta Edmundo Icaza Munguía, contrajo nupcias con María Elsa Mendoza, con quien procreó a Mercedes que falleció el 13 de mayo de 1941, Violeta murio infante y un hijo, Edmundo Icaza Mendoza, destacado periodista, poeta y luchador incansable de causas nobles. Años después, ante la pérdida repentina de su primera esposa, se casó con Dora Jiménez Pérez, con quien procreó siete hijos: Gloria Venus, Ricardo León, Leónidas Duque, Félix Franco, Mario José, Vida Mercedes y Juan René Icaza Jiménez.

El poeta Icaza Munguía falleció, igual que Alfonso Cortés, un 3 de febrero, pero del 2002. Por su labor literaria fue objeto de muchos reconocimientos y homenajes en la ciudad de León, La Paz Centro, Chinandega y Jinotepe. La biblioteca pública de El Pellizco, Chichigalpa, fundada el 16 de abril de 1990 y dirigida por el poeta Francisco Reyes Briceño, lleva el nombre de “Edmundo Icaza Munguía”, como un homenaje a su trabajo incansable por las letras. Y más aún, en mayo de 1981, el alcalde, doctor Luis Felipe Pérez Caldera lo nombra Hijo Dilecto de la Ciudad de León.

A pesar de sus limitaciones espirituales y materiales, la pérdida de su madre y de su esposa a temprana edad, el abandono de los estudios formales, la vida adolescente sin el núcleo familiar, alcanza madurez espiritual y personal y se va gestando en su interioridad, el germen poético que desarrollará posteriormente durante toda su vida. Desde su niñez tuvo inclinaciones literarias que afloraron en sus años de adolescencia. Pero es en 1940, cuando empiezan a conocerse sus escritos, publicados en “El Cronista” y “La Noticia”, esta última dirigida por Juan Ramón Avilés, periodista nicaragüense muy destacado.

En los últimos años de su vida el poeta Edmundo Icaza Munguía estuvo dedicado por entero a la literatura y con esfuerzo propio y la de su familia logró publicar muchos de sus libros. En su producción literaria se cuentan 7 obras entre poesía y prosa: Montaña de trinos, Perlas y diamantes, Nicaragua en primavera, Las últimas llamas de un sol, Nueva revolución de cantos, Bellezas de alturas líricas y Tirándole auroras al mundo.

Su primer libro Montaña de trinos, data de los años cincuenta, y contiene 28 poemas y 14 textos en prosa poética de fina y exquisita elaboración técnica. En el libro encontramos poemas amorosos, poemas que celebran a diversas personalidades como los dedicados a Cristóbal Colón y a José de la Cruz Mena. Para mi gusto espiritual, prefiero los amorosos por la profundidad de su temática y su lenguaje muy bien elaborado.

En el poema La muerte de un lirio, el hablante lirico centra su atención, en un problema existencial: la muerte es la libertad del que sufre . Y para expresar su dolida ternura, el poeta recurre a una variedad de apóstrofes para interrumpir su discurso: qué ansiaba?, se pregunta. O para intensificarlo se aparta y cede la palabra al sujeto del poema donde se juntan perspectiva y distancia.

Anotemos del texto cómo el yo lírico se aparta en el discurso y cede la palabra para intensificar el dolor a través del sujeto poético: Qué celajes! No me amaba. Fue cobarde! Es una elegía de tema y estructura modernista llena de nostalgias, lágrima y dolor que en su final expresa la duda de la existencia a través de la antítesis: ¡qué inmensa es la vida! Y qué dulce siento la muerte! Leamos el poema:
_________________________________________________________________
1Véase Icaza Munguía, Edmundo, Montaña de trinos, Editorial “J. C. Q”, León, Nic. sa.

La muerte de un lirio

La niña de rostro pálido, qué ansiaba?
Que mirando el cielo decía: qué celaje!
Fue un ingrato, repetía, no me amaba,
ni quiso llevarme en su eterno viaje.

Después grave de nostalgia y desespero
continuaba: no quiso llevarme, fue cobarde.
Me decía, no!, es muy lejos el sendero,
y a menudo lloraba cuando moría la tarde…

Y una noche cruel de dolor infinito,
parecía nostálgico, lirio marchito.
Cuando quedó sublime en su figura inerte

y tras su última lágrima desprendida
murmuró todavía: ¡qué inmensa es la vida!
Y qué dulce siento la muerte!

En el poema Bañista presenta una escena erótica de la ninfa ideal de los amores, relación que se establece en un escenario bucólico entre mujer y naturaleza: desnudóse ella festiva del tierno bosquejo. En el poema prevalecen las adjetivaciones táctiles y audiovisuales para crear una atmósfera en conciliación, un lugar ameno e ideal donde se conjuga erotismo humano y armonía de la naturaleza: Y sumergiéndose entre los ritmos serenos, / copia exacta grabóse en el espejo, / del racimo níveo de sus dos senos. Para ello, personifica la naturaleza y animaliza lo humano con lo cual el yo lírico se intensifica en su búsqueda espiritual: Y deslumbra con los contrastes: Desgrana cantares la corriente… la enamorada fuente, le cubrió de ósculos con frenesí ideal… sus senos parecían, / dos gorriones que inclinando su pico bebían / agua clara de aquella fuente de cristal.

En realidad el poema se sumerge en cierto lirismo romántico y erotismo ideal como si se tratara de una pieza bucólica o pastoril por el Loecus amoenus , es decir, por el lugar ameno que en sus versos escenificaba Garcilaso de la Vega, a partir de las bucólicas de Virgilio, el poeta romano, pero que el poeta Edmundo Icaza Munguía describe así su particular escena personal: tersa fuente, rumorosa, plateada, teñida de luz, sonrisas de aurora, ritmos serenos, la enamorada fuente le cubrió de ósculos, agua clara de aquella fuente de cristal. Mejor gocemos esta ternura erótica:
___________________________________________________________________________
2 Véase Morales, Pedro Alfonso, La catarata del Niágara, (libro de comentarios, inédito), 2010, p69.: “Las bucólicas, también llamadas églogas, es una de las grandes obras de Virgilio, el poeta romano. Roma conoció la poesía bucólica (del griego: βουκολική ἀοιδή, canto de pastores), según parece, por la publicación de los Idilios, poema de Teócrito, el cual tenían un carácter pastoril… La visión de la naturaleza de Garcilaso se ve reflejada en el sosiego de los campos, en el dulce correr de las aguas, en el dulce paisaje de las églogas”.


Bañista

A orillas de una tersa fuente
rumorosa, plateada soñadora,
óyese que desgrana cantares la corriente,
teñida de luz y sonrisa de aurora.

Desnudóse ella festiva del tierno bosquejo
y sumergiéndose entre los ritmos serenos,
copia exacta grabóse en el espejo,
del racimo níveo de sus dos senos.

Después su faz se sonrojó sonriente,
cuando sintió que la enamorada fuente,
le cubrió de ósculos con frenesí ideal.

Mas todo sonrió cuando sus senos parecían,
dos gorriones que inclinando su pico bebían
agua clara de aquella fuente de cristal.

Pero es en el poema Mujer y flor donde mejor se conjugan los elementos universales de la mujer y la naturaleza, al punto que una es la otra y viceversa: ayer corté una flor… la corté por semejarse a mi amada. Leamos primero el poema y gocemos de las semejanzas:

Mujer y flor

Ayer corté una flor divinamente preciosa
que entre toda la floración era la más perfumada,
no sé si era magnolia u otra rosa,
pero la corté por semejarse a mi amada.

Atraído de su belleza le estreché con cuidado
y al acariciarle su corola tornóse más arrebolada;
después la besé tanto como jamás había besado,
todo por parecerse a la boca corola de mi amada.

Luego sentí que mi cariño crecía
y estrechando su beldad más y más era mía,
por ser de mi amada el retrato tan parecido!

Segundos después que fueron sus encantos míos,
noté que le hicieron daño todos mis extravíos,
estaba incolora y sangrando, le había herido…

El poema es un soneto con rima consonante y mucha libertada en la métrica, pues se pueden contabilizar versos dodecasílabos, alejandrinos y hasta de dieciséis sílabas métricas. El poema puede dividirse en tres apartados en el cual se relaciona una acción esencial. El primer apartado abarca los primeros cuatro versos y se refiere a la acción de corté una flor. El segundo apartado se extiende del verso 5 al 8 y se relaciona con dos acciones esenciales: le estreché con cuidado y la besé tanto.

El tercer apartado comprende los dos tercetos y se refieren a la reacción del yo lírico que sentí que mi cariño crecía y noté que le hicieron daño todos mis extravíos. Y todo ello, por parecerse a la mujer amada a quien se entrega amor y cariño que se convierte en dolor. En realidad pareciera un acto homicida contra un ser delicado como la flor. Sin embargo, observemos la transfiguración que se forja el poeta a través de la flor para decirnos de forma delicada cómo debe tratarse el amor de una mujer. En síntesis, puede señalarse que para el poeta Icaza Munguía, tanto la humanidad como la naturaleza merecen el mismo valor y el más grande respeto. Este poema es interesante porque engloba la visión del poeta sobre su temática predilecta: la mujer, la naturaleza, la poesía misma que es la palabra con que hay que acercarse a ambas.

También, en sus textos en prosas, hallamos piezas poéticas admirables y de reconocimiento como las dedicadas a León de Nicaragua, a Rubén Darío, a muchos poetas leoneses y otras personalidades de la época, como el titulado Madre, dedicado a las madres del universo, y en especial a Salvadorita Debayle de Somoza. Dice en León de Nicaragua: León, siempre que por tus calles transito me inspira todo tu ambiente. Me inspiro porque tú tienes todo lo confortable para el espíritu, porque tú tienes toda la seducción de lo sublime, todo lo atrayente de la pura belleza. Me inspiro en todo y por todo oh León del Istmo: cuando te veo, cuando te leo y cuando te recuerdo!

La prosa de Edmundo Icaza Munguía, por su gran valor poético es equiparable a la prosa poética de Manolo Cuadra . Mientras Cuadra “sorprende, entre otros recursos, el empleo de epítetos antepuestos y pospuestos al sustantivo: El mísero rancho pajizo, la pequeña patrulla triste, montaraces tumbas ignoradas” (Arellano: 1997: 103), Icaza Munguía, emplea la adjetivación antepuesta y pospone un término al sustantivo: Excelsa floración de estrellas, tibias pomas rellenas de amor, frescas protuberancias injertas de mármol, alta concepción de belleza, líquidas caricias de su arrebol, fascínate pirotecnia de diamantes, metálicos flecos del poniente, esbelta caña de bambú, etc.

En estos textos el poeta se muestra evocador y reflexivo, y son breves relatos descriptivos, nostálgicos y poéticos, que aunque están escritos en prosas poseen un trasfondo intensamente poético y preciosista. Obsérvese el ejemplo, tomado del texto titulado Amor infinito en el cual escribe:
___________________________________________________________________________
3 Manolo Cuadra, poeta y escritor vanguardista, nació en Malacatoya, Granada, el 9 de agosto de 1907, y falleció en Managua, el 14 de noviembre de 1957. Publicó Contra Sandino en la montaña (1942) libro de cuentos y Tres amores (1955) libro de poesía. Según Jorge Eduardo Arellano, Manolo Cuadra, junto a Carlos A. Bravo, Manuel Antonio Zepeda y Adolfo Calero Orozco son los fundadores del cuento nicaragüense.

4 En el texto original aparece escrito como tardecinos.


Si yo pudiera cantarle a tus ojos, si yo un día osara hablar con ellos, cuántas cosas diría!

Pero para cantarle a esos dos remansos, palacio de luceros, tendría que inspirarme viendo las más excelsa floración de estrellas o bañar de besos mi mente en la áurea vertiente que derrocha la sonrisa de la aurora!

Si yo me atreviera a cantarle a la ínfima boca, si yo empeñara mi pensamiento para escribir sobre ella, qué inspiración tendría!

Pero para hacer un canto poético sobre ese clavel ensangrentado, tendría que probar de todas las arboledas, el jugo de las frutas maduras que picaron las aves del cielo o llegarme a la montaña y que ésta me brindara la miel virgen de sus panales…!

Si yo pudiera componer una oda para tus senos virginales, para esas tibias pomas rellenas de amor, qué regio sería!

Pero para hablar de esas dos frescas protuberancias injertas de mármol y rosa, sólo estando inspirado frente al paisaje de un pico erguido de la montaña, donde el cielo en la más alta concepción de belleza, quemara su cúpula de fuegos atardecidos y acto continuo se desbordara hasta el pie de su cono, regándole líquidas caricias de su arrebol…

Si yo pudiera hacer un poema de tus rizos, si yo un día pusiera toda la inquietud de mi espíritu para cantarle a tan fascinante pirotecnia de diamantes, qué divino sería!

Porque para elogiar tu cabellera de oro y seda, solo contemplando la hora del tramonto sol, cuando cae dorando las matas que bordan los estanques o admirando los metálicos flecos del poniente que prenden de vespertino incendio las crestas de las montañas.

Y si por fin o le cantara a la euritmia del lirio fiel de tu cuerpo, qué inauditos serían mis cantares.

Pero al querer describir tu talle flexible pleno de armonías, solo contemplando el ritmo de la esbelta caña de bambú, solo viendo moverse la figura vaciada de la palmera del trópico o admirando el hechizo de las curvas del mar hasta su confín, donde la pupila se extasía viendo patético caer, el alero azul del cielo sobre el tumulto bullanguero de las aguas…

En el texto anterior, se destacan tres elementos interesantes, muy relacionados con el oficio del poeta, su temática ─humanidad y naturaleza─ y su técnica particular. Nótese que para cantarle a los ojos de la amada, debe primero observar y transformar la naturaleza y através de un recurso poético inspirarse como un lírico lo haría para darse a la amada con extraordinaria ternura de poeta. De otro modo, imposible.

Esa misma estructura ─atributos de la amada, elementos de la naturaleza, recurso y discurso poético─ desarrolla a lo largo del texto, presentando una especie de paralelos trebolados entre los atributos de la amada, los elementos de la naturaleza y los recursos y discursos literarios que debe proyectar para acercarse a la amada con la mejor e infalible ceremonia conocida: la poesía. Nótese también que en los atributos de la amada se presentan los elementos metafóricos y a la vez, los metaforizados. La enumeración de estos detalles nos ayudará a comprender mejor lo dicho:

Atributos de la amada: A tus ojos: a esos dos remansos, palacio de luceros; A tu ínfima boca: clavel ensangrentado; Tus senos virginales: dos tibias pomas rellenas de amor; dos frescas protuberancias; Tus rizos: fascinante pirotecnia de diamantes; tu cabellera de oro y seda; La euritmia del lirio fiel de tu cuerpo: tu talle flexible pleno de armonías.

Elementos de la naturaleza: Excelsa floración de estrellas, La áurea vertiente. La sonrisa de la aurora, Probar todas las arboledas, El jugo de las frutas, La miel virgen de los panales, Paisaje de un pico erguido de la montaña, Donde el cielo… quemara su cúpula de fuego, La hora del tramonto sol, Las matas que bordan los estanques, Metálicos flecos del poniente, Esbelta caña de bambú, Figura vaciada de la palmera, El alero azul del cielo, Tumulto bullanguero de las aguas.
Recursos y discursos poéticos: Cantarle a tus ojos, Tendría que inspirarme, Cantarle a tu ínfima boca, Bañar de besos mi mente, Empeñar mi pensamiento para escribir sobre ella, Canto poético sobre ese clavel, Componer una oda para tus senos, Para hablar de esas dos protuberancias, Hacer un poema de tus rizos, Para elogiar tu cabellera, Toda la inquietud de mi espíritu para cantarle, Qué inauditos serían mis cantares.

En fin, anotemos la conjunción de elementos humanos y de la naturaleza que se mezclan con los recursos y los discursos poéticos del autor, que más bien, pretenden una aproximación de los valores humanos en concreta armonía con la naturaleza y las claves de la poesía.

En conclusión puede señalarse que la poesía y la prosa del poeta Edmundo Icaza Munguía, por el tiempo y la distancia de su producción surgida a principios del siglo XX; por la temática esencial del poeta, combinación de elementos universales ─humanidad y naturaleza─ propios del romanticismo, el modernismo y el vanguardismo; por los recursos literarios empleados en su poética y prosística, los cuales oscilan entre los apóstrofes, las adjetivaciones, las metáforas reelaboradas, libertad del metro en el uso del soneto con bases rítmicas modernistas, la anteposición de adjetivos y la posposición de términos al sustantivo; y por el lenguaje preciosista, con formas elegantes y muy delineadas, y que engloban su visión y su misión literaria dentro de la literatura nicaragüense, es una manifestación de alta calidad de la lírica romántica, el lenguaje y la técnica modernista y sobre todo, una afirmación de los rasgos vanguardistas expresados especialmente en sus textos poéticos en prosa.

Ojalá que su obra empiece a ser divulgada y conocida por las nuevas generaciones de nicaragüenses para seguir asentando las bases de nuestra identidad literaria y cultural como una forma de reconocernos. Leamos, otros de sus poemas interesantes:

Panorama nocturno

Por el césped verde de un sendero,
bajo el crespón solitario de una sombra,
una noche de verano tendía su reguero
de plata y azur para una alfombra.

La luna la ventana de las hojas abría
y colándose impoluta de alabastro puro,
en pedazos blancos su sábana rompía,
como zurciéndole parches al sendero oscuro.

Amábanse las aves en tibio vértigo de amores
y el aura con su abanico cargado de flores,
corría voluptuoso regando perfumes fascinantes.

Mientras el rocío en sentimental rezo solitario
como obra divina, cambió las perlas de su rosario,
por un bello nocturno rincón de diamantes.
León de Nicaragua, en 1951.

Tengo sed de vivir
No quiero estar de ti separado
florecita del oasis de mi pensamiento,
supieras que anhelo estar a tu lado,
gozando del rosal narcótico de tu aliento.

No es posible olvidar tu amor,
pues te quiero como quiero mi existencia,
como me seduce ir a una flor
para cortarla y aspirar su esencia.

Pues tu amor llevo tan puro,
que no hay otro, te lo juro,
que de tanta ternura esté hecho.

Y si tengo sed de vivir,
es porque quiero llegar abrir,
la exposición de nardos de tu pecho.

Lamento
Frente a un altar orando compungido,
oí el lamento de un ciego acongojado
pedía: Dios mío yo también estoy herido
con lanza, pero no es en el costado.

Es en mis ojos, vasta fortuna perdida,
Señor: por qué mis párpados no despiertas?
Por qué al darme Tú la vida,
me pusiste la dos pupilas muertas?

Dadme Señor ese infinito anhelo,
de ver iluminado de auroras tu cielo
y alabar tu cosmos y creaciones bellas.

Huir del abismo de la noche sombría
y gozar cuando enciendes el templo del día,
de la luna, del sol las estrellas…


Ven

Ven a mí, ha tiempo te espero
y escucha que mis labios nada fingen,
oídme adorada, yo solo decirte quiero,
mi reina, mi Ángel, mi Virgen.

Ven que aunque te ame con exceso,
será bálsamo en mi apasionada locura
y créeme, sólo te daré un beso,
respetando tu candor y hermosura.

Ven, no te daré penas ni llantos,
pues no quiero violar tus perfiles santos
aunque así me impulse la fiebre loca.

Pero si acaso algo puro te pido,
atended a mi sensible corazón herido,
con el clavel bendito de tu boca.

Pedro Alfonso Morales, Telica,Nicaragua.
11 de noviembre, 2010.

lunes, 8 de noviembre de 2010

VANGUARDIA CULTURAL LEONESA

VANGUARDIA CULTURAL LEONESA

AÑO DE LA SOLIDARIDAD

UN SALUDO A TODOS

Le enviamos nuestro más cálido y afectivo saludo impregnado del amor y de la solidaridad cristiana, y a la vez deseándole éxito en cada una de sus tareas.

La Asociación Vanguardia Cultural Leonesa, es una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo: conservar, promover y difundir el arte como los mas nobles ideales, en todas sus expresiones; con el fin de construir una sociedad más justa y equitativa, y en vista de esta finalidad nos hemos propuesto la tarea de organizar el Encuentro de Poesía Lírica dedicada al último poeta romántico, el Insigne Hijo Dilecto de la Ciudad de León, Dn. Edmundo Icaza Munguía.

Por lo antes expuesto, queremos decirle al mundo que en LEÓN, NICARAGUA, seguimos cantándole al amor, a la alegría, a la vida y a la esperanza. Por eso estamos difundiendo este Encuentro de Poesía Lírica, y así honrar la memoria de nuestro Hijo Dilecto, Dn. Edmundo Icaza Munguía. Acto que se realizara en Auditorio de la Casa de Salud Debayle, el día viernes 19 de noviembre de 5 a 7.30 de la noche.

En el Encuentro de Poesía Lírica esperamos contar con la participación de notables poetas de occidente y de la asistencia de jóvenes de las Academias Literarias de los Colegios de León.

Saludos y reiteramos nuestro respeto y estima por Las Bellas Letras.

Edmundo Icaza Mendoza
Poeta y Periodista
Coordinador General.
Correo: edicame@yahoo.com
Telf. 2311-6817
Mov. 86520277


José Mercedes Ruiz
Poeta y Organizador.
Correo: jomercedesruiz@yahoo.es
Móvil . 8423697

lunes, 5 de julio de 2010

AUTOFOTO

Un Poema de Antenor Sandino Hernández

AUTOFOTO

Este que veis de rostro chorotega
quemado por nicaragüense sol,
repicó cual campana solariega
su poesía ante un lírico arrebol.

Este es aquel que todavía juega
con sirenas de colas tornasol.
Hacia sus islas va... ¡Cómo navega
su piragua que es, un caracol!

Si en mí no queda ya de aquel muchacho
trasnochador y de sombrero gacho,
tras la siempre Mimí del Cafetín.

Al menos sé, si este retrato pierdo,
que bajo el entapiado del recuerdo,
junto a una fuente está mi azul jardín.

Antenor Sandino Hernández
(*23 junio 1899 - +20 octubre 1969).
León, Nicaragua.

miércoles, 30 de junio de 2010

Canto al Pueblo de Larreynaga.

Canto al Pueblo de Larreynaga

En el memorable día de su fundación, 6 de Septiembre.
Para su fundador Coronel Manuel Ignacio Pereira
y para los compañeros Antonio y Juan Cruz,
con todo mi aprecio.

****

Pueblo de Larreynaga, pueblo niño
que aun tienes en tus labios la tibieza
del pezón maternal, nube de armiño
que te dá el robledal, cuando te besa!

Al pie de tu volcán que te custodia,
del airoso Telica, que es tu abuelo,
mientras te dice el viento su salmodia
eres para los tristes, un señuelo... .

Pueblo que vive es pueblo que siembra
pueblo que siembra ideales y semillas,
que fecunda la tierra como una hembra,
le da dádivas Dios a maravillas... .

Pueblo de labradores, de cenizas
casitas aldeanas, yo te canto!
por lo humilde que sos, y por lo santo
que tu duro bregar, y por las brisas
que abanican tus bosques de laureles.. , .

Por tu banquete indio bajo el sol,
y por los de la raza aborigen,
y por tus mieles y por la cintura azul de tus volcanes!

Pueblo recién nacido, pueblo en germen
que tienes por inmáculos pañales
las nubes de tus cielos, y te duermen
la canción de tus tórtolas rurales.

Piensa ahora que Dios esta contigo. .
Deja en su cólera al terrateniente;
los derechos también son como el trigo
que revientan al sol láurea simiente!

Cuando el viejo Telica le platique
a los demás volcanes pon cuidado:
Que estas tierras del mitote sagrado
las midió con sus flechas una tarde el cacique.

Sé vos como el volcán que no se apaga,
que su ígneo fervor es de insistencia.
!Acuérdate que son de Larreynaga
las letras de oro de la Independencia!


ANTENOR SANDINO HERNANDEZ..
Poeta "Chorotega", León Ncaagua, C. A.
1936.

domingo, 27 de junio de 2010

UN POEMA DE ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ

ESTANCIAS ABORÍGENES

Para ti Flor aborigen que guardas
en tu indígena figura todo el fuego inmortal
de nuestra raza para inspiración eterna
de los poetas.

****

India, la de la raza autóctona del viejo Nicarao,
la que vio Gil gonzález ante el altar del sol,
la que tiene la tes del color del cacao
y a veces con caprichos de piel de guapinol;

la que vio por su lago atravesar la nao
de Diriangén, el día que fue a guerrear al español...
¡India que eres más linda que la flor del carao
y que saben tus labios a chicha de coyol!

La que iempre celebra su amor con los jicotes
y las guardas tinajas y sus lagos también...
La que miró ya herido sangrar los achiotes
a los pasos de piedra del indio Diriangén.

La que de amaneceres tejía sus petates
que quizás anaquecheri con amor le tendió...
Se abrían los luceros como chilemotates
cuando tú ya venías para tu Monimbó.

India la de los hondos caminitos de icacos
por donde amor se esconde el pájaro pijul...
Pasa... Y en una tumbazón de toros guacos
se arrecuesta Sutiaba en el inmenso azul...

Oh india de cintura azul de volcanes,
que te pones de noche las estrellas
[para lucir mejor con tu guipil
y te vas a bailar al hogar de tus manes
como en los tiempos de oro de tu danza pipil

¡India para comerte por el sabor que tienes a sandía
y a esa fragancia de oro del melón .
Guanábana es tu boca, pero mejor diría
que eres una cuznaca de mango y marañón.

India que estás ahora con tus ensueños plenos
y los labios dorados por el cuaginicuil,
¡de apedrear con estrellas los mangos de tus senos
que en el árbol se mecen como en campos de abril!

Oh india que con orquideas te vistieron un día los nahoas
en un tiempo salvaje, que fue primaveral,
mientras ibas en un reguero de canoas
hacia el sol, sobre el palido lago de cristal!

ENVÍO

Para ti, Oh muchacha indígena de Masaya
de boca de jalea y ojo de ajonjolí
es esta flor de canto, una flor de "pitaya"
que hoy me encontré entreabierta, cuando iba a Nindirí.

Antenor Sandino Hernández
Octubre - 1960
Premiado en el "Concurso de India Bonita"
y organizado por la Cámara Junior de Masaya,
en el Día de la Raza.
(*23 junio 1899 - +20 octubre 1969).
León, Nicaragua, C. A.

martes, 15 de junio de 2010

Declaran Prócer de la Independencia Cultural de Nicaragua a Rubén Darío

Declaran a Rubén Darío Prócer de la Independencia Cultural de Nicaragua
15 de Junio de 2010 | Agencias


La Asamblea Nacional declaró este martes al poeta Rubén Darío (1867-1916), "prócer de la independencia cultural de la nación", mediante una reforma a la ley que protege sus obras y bienes desde hace diez años.

"Se declara al ilustre poeta Rubén Darío el nicaragüense universal de los siglos y prócer de la independencia cultural de la nación", reza el texto, aprobado con el voto de 60 diputados, en reconocimiento al histórico legado del poeta, anunció el presidente legislativo, René Núñez.

Darío, máximo representante del modernismo hispánico del siglo XX, lideró "muchos movimientos literarios en Chile, España, Argentina y Nicaragua" que recogieron la influencia del romanticismo y del simbolismo que el poeta recibió durante sus viajes a Europa, indica parte del texto leído ante el plenario.

Considerado un lector precoz, Darío se interesó en la obra del escritor francés Víctor Hugo, que sería determinante en su joven formación literaria.

Darío marcó el inicio de la revolución literaria modernista con su obra "Azul", una recopilación de poemas y prosas que escribió durante su estadía en Valparaíso, Chile entre 1886 y 1888.

Tras varios periplos por el continente, llegó en 1893 a Buenos Aires, donde fue bien recibido por los intelectuales de la época, país al que luego dedicaría uno de sus mejores poemas "Canto a la Argentina y otros poemas" (1914).

Guiado por su deseo de conocer Europa, en 1898 logró que el diario La Nación de Argentina lo enviara como su corresponsal a Madrid para cubrir los acontecimientos en torno a la guerra hispano-estadounidense, que se libraba en Cuba.

En 1907 fue nombrado representante diplomático de Nicaragua en Madrid, pero en 1915 decidió regresar a Nicaragua debido al estallido de la Primera Guerra Mundial.

Darío nació el 18 de enero de 1867 en el pintoresco pueblo de Darío, al norte de Nicaragua y murió a los 49 años en la colonial ciudad de León, en el noroeste del país.

Firma: El 19 ¡Por más Victorias!

sábado, 29 de mayo de 2010

30 DE MAYO DÍA DE LA MADRE NICARAGÜENSE

A MI MADRE

¡Tu retrato a través de tu mirada
me evoca Vigilia de Amor!

***

Luz Celestial que guía mi camino.
Ángel terrenal de inmenso amor.
Regio regalo de Dios y sobre todo,
Lenitivo vital de mi corazón.

Eres hábito perenne de mi vida;
Mi estrella y mi rosa sois.
Eres alegría de mi alma sensitiva
Para abrigar de ondas suaves mi destino.

Tu recuerdo vivo de inspiración y fe,
Se revisten de auras al amanecer,
Tu perfil sagrado, alivio de mi mente,
Álzase de lo más profundo de mi ser.

Me he ataviado de perfumes y floresta,
Para sorber el derroche de tu mirada
Y, evocar sentimiento en mí poesía,
Para venerarte eternamente ¡Madre Mía!

A la memoria de mi madre “María Elsa Mendoza”
9:30 a.m. del 26 de Mayo 2001. Salón de Sesiones
“Rubén Darío”. Alcaldía de León.

lunes, 17 de mayo de 2010

¡AL GENERAL SANDINO!

¡AL GENERAL SANDINO!

18 de Mayo 115 años de su Natalicio.
Tu Pequeño Ejército Loco con fervor Patrio,
¡Sigue marchando en toda Nicaragua!

***

El marchó incesante por cañadas y montañas.
El marcó el camino, con alegría del mañana,
Y en su mente preclara y corazón diamantino,
Abrió cual frescura de brisa, ¡La Esperanza!

En su vuelo eterno de Honor y Grandeza
Como Martí y Bolívar supo de grandes proezas,
Y asido firme, en el corcel de la Historia,
¡La Libertad aparece en su esplendor de Aurora!

Se opuso valiente al infierno imperial.
A las bestias rubias, de Nicaragua expulsó.
Desafió tempestades, e irguióse en Montaña,
Librando batallas de ¡Lucha Ancestral!

Creyeron matarle y también a su ideal,
Con él muchos cayeron sin ver hacia atrás.
Abrieron caminos y entregaron sus vidas
Brillando incólume ¡El Sol de la Libertad!

¡Honor y Gloria al caído en las Montañas!
¡Honor y Gloria al caído en las Ciudades!
Y cual cascadas de bondades,
Supieron del dolor,
Y el ardor en la batalla.
Y como Sandino, ¡Libertad o Muerte!
Enarbolaron la consigna del mañana.

Autor: Edmundo Icaza Mendoza
Poeta y Periodista.
León, Nicaragua.

sábado, 8 de mayo de 2010

DOLOROSO CALVARIO DE LA JUVENTUD LEONESA

¡A los 31 años de su sacrificio,
lo recordamos siempre,
con honor y gloria!

La Historia de León, registra en sus páginas, dolorosos hechos que han estremecido sus cimientos. Páginas que se han regado con heroicidad y sangre. Y que aun, sobrecogidos sus habitantes, han sabido responder con proezas increíbles, ante todos los avatares de la vida. Y eso, ha fortalecido siempre el espíritu batallador del pueblo.

Abril y mayo, fueron los meses en que se regó con sangre las calles de León, en el año de 1979.

Abril y mayo en San Felipe. Abril y mayo en la Ermita de Dolores… en El Coyolar, Zaragoza, Sutiava, El Laborío... en fin, en todos los barrios, repartos y colonias de la ciudad de León, ocurrieron hechos que no dolió el corazón.

Por ello recordamos con estremecimiento de alma, los sucesos ocurridos el 16 de Abril de 1979, en el reparto Veracruz, y cito textualmente lo que escribí en la Introducción al Libro “El Precio de la Victoria” de Francisco Jarquín Ramírez (Camilo), expresando entonces, lo siguiente: “…y traje a mi memoria histórica, la forja que con sangre, lágrimas y coraje, se templó en la fragua de lo que en aquel setenta y nueve, fuera lo que habría de ser ¡El Victorioso 19 de Julio!”.

Y, hoy, revisando poemas, folletos (algunos escritos son del Prof. Luis Molina Romero, poeta y abogado leonés) y haciendo memoria, reviso, y me encuentro que a poco 19 días, de ese estremecedor suceso, otra página se escribía con dolor y sangre, y fue la que escribieron cuatro jóvenes, en el crisol del sacrificio y en el “Altar mayor de la Patria”, cuando ellos, como todos los héroes y mártires, se acrisolaron en lo profundo del corazón de un pueblo, para elevar sus espíritus, en la antorcha luminosa, que nos indicaría siempre el norte, en la defensa y proyección de nuestras indiscutibles reivindicaciones históricas.

Y fue en la madrugada del 4 de mayo de 1979,que se hizo el terror;y dice la historia leonesa, que en esa apacible madrugada, de un tranquilo y reparador sueño de sus habitantes, figuras disfrazadas con pañuelos “rojo y negro” y armados, se movían en esta Colonia al amparo de las sombras. Tocaron las puertas anunciando que la insurrección final empezaría a las 5:00 de la mañana. Y allí mismo, empezó el doloroso calvario para cuatro jóvenes, cuatro futuras esperanzas para León de Nicaragua; cuatro vidas, que fueron sesgadas en un santiamén por las hordas sedientas de sangre, de la criminal guardia somocista.

Y tomando como fuente, en citas aparecidas en un folleto que se difundió ya con el triunfo de la Revolución, encontramos lo siguiente que dice: “…eran exactamente las dos y media de la mañana, cuando sus padres (Margarita Toruño y Róger Morales), sin saber la tragedia que iban a vivir, salieron junto con los dos muchachos, Róger Benito Morales Toruño y Noel Ernesto García, hacia la calle.” Y, agrega el folleto: “Después, las bestias asesinas y genocidas guardias somocistas, le dijeron a sus padres que se metieran…”, porque les iban a dar algunas instrucciones. Ellos se metieron, y concluye la cita mencionada: “…como a los cinco minutos más o menos se escucharon las ráfagas de ametralladoras…”, ráfagas que sesgaron la vida de cuatro jóvenes en la plenitud de sus vidas: RÓGER BENITO MORALES TORUÑO, OSWALDO ALONSO PALMA. RENÉ ALONSO PALMA Y NOEL ERNESTO GARCÍA.

En aquella fatídica mañana, en tempranas horas y para cubrir tan dolorosos hechos, el periodista Bernardo Hernández Rojas, se desplazó a esta Colonia, antes que comenzáramos a transmitir la Revista Noticiosa “Nueva Nicaragua” que difundíamos en Radio Progreso de 7:00 a 7:30 a.m., logrando algunas palabras de la adolorida Madre de José Benito Morales, doña Margarita Toruño y de algunos vecinos. Esta noticia volvió a impactar los sentimientos sensibles de los leoneses. Nuevamente se crisparon los puños. Nuevamente el coraje y la decisión de empujar con mayor fuerza el final de tanta barbarie, se reveló en toda su dimensión.

Y, a 31 días del 4 de mayo de 1979, en esta ciudad de León, se empezaba a escribir con sangre, sacrifico y vidas, el parto doloroso de la Patria. Es así, que se iniciaba el camino hacia la insurrección final. Y en cada paso que se daba, muchos jóvenes iban entregando sus vidas en el camino largo de León a Managua; lo mismo pasaba en los diferentes frentes de guerra de todo el país, en los que se libraban encarnizadas batallas, en la marcha hacia la toma definitiva de la capital. Todos, todos íbamos, con una sola decisión inspiradora, conductora y ejecutante; íbamos con la firme convicción de que “Si moríamos otros nos seguirían” y que “La marcha hacia Managua no se detendría jamás.” Y no se detuvo. Es así que empezaron a sumarse jóvenes de todos los sectores. Y como un enjambre reproduciendo bríos, audacia y heroicidad, en concurrencia de espíritus, se elevaban los más nobles ideales, de una gloriosa juventud. ¡El 4 de Junio de 1979!, a media noche, se empezaba a escribir la Nueva Historia de Nicaragua. Estallaba la Insurrección Final en León.

¡Y se hizo el 19 de Julio! ¡Y el 19 de Julio, nació!

Y hoy, nosotros, vemos, como las generaciones adultas o antiguas, ─en una verdadera simbiosis con las generaciones nuevas─, escriben gloriosas páginas de la Historia Patria y de la Revolución. Y a pesar de todas las dificultades, complots, planes desestabilizadores y campañas de falsificación, se siguen escribiendo extraordinarias páginas, en defensa de las reivindicaciones conquistadas, y siempre alerta: ante un enemigo traidor y criminal. Y les decimos a estos cuatro jóvenes, que estaremos siempre en disposición permanente, en todos los terrenos, ¡Hacia Nuevas y Grandes Victorias!

¡La Juventud, las Mujeres y los Hombres siguen escribiendo esas páginas gloriosas de nuestra querida Nicaragua!

¡RÓGER BENITO MORALES TORUÑO, PRESENTE!

¡OSWALDO ALONSO PALMA, PRESENTE!

¡RENÉ ALONSO PALMA, PRESENTE!

¡NOEL ERNESTO GARCÍA, PRESENTE!

¡A LOS TREINTA Y UN AÑOS, HONOR Y GLORIA SIEMPRE, A NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES!


Fecha, 4 de mayo de 2010.
Barrio, Zaragoza, Colonia 4 de Mayo.
Ciudad, León, Nicaragua.

Autor: Edmundo Icaza Mendoza
Poeta y Periodista.

jueves, 29 de abril de 2010

Conjunto de Fotos (Collage) de diferentes edades.

Cubriendo la Venida del Papa a León, Nicaragua (2004).

Con esta Foto participé como Cándidato a Concejal, Representando a los Periodistas (2000).

Leyendo partes del Libro "La Voz que no Pudieron Callar" (2006).

Como Director-Radio Venceremos-1984-y Otras fotos

















Pronunciando Discurso de Clausura II Simposio Internacional Rubén Darío.

Con el Famoso Periodista Lic. Eligio Álvarez Montalván.

Como Vice Alcalde, en el Teatro Municipal José de la Cruz Mena (2004).

miércoles, 24 de febrero de 2010

MI HOMENAJE AL POETA ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ

PARA ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ “POETA CHOROTEGA”


EXPRESIVO HOMENAJE

Traigo este expresivo y cariñoso presente, y vengo al mismo tiempo, a sumarme a los hombres y mujeres que mantienen viva la imagen de este hijo leonés, y por mi parte, bríndole mi Homenaje y le tributo mi sincera recordación al poeta Antenor Sandino Hernández, poeta de corazón sonoro, de cumbres y penachos que a los cuatro vientos, hizo vibrar libre en su interior, su altiva sangre india, testificando en su afirmación de siempre su linaje: “¡Yo soy hijo de América y de mi padre el Sol!”.

Antenor Sandino Hernández, el Poeta Chorotega, es el indiscutible cantor del pueblo amerindio, pueblo habitante de las llanuras nicaragüenses de León. Cantor de la esperanza, de la fuerza nueva, nervio de los pechos de la aurora; el que decía con su «Sangre India», y con lengua bravía: “…palabras de rebeldías hechas / no como las orquídeas sino cual bravas flechas».

Antenor Sandino desde muy joven, siente el llamado de las letras, el anhelo de libertad, y el llamado del amor y la esperanza. Y es tan así, que su dedicación y entusiasmo lo expresa desde que se inicia en las lides de la tipografía, cuando después de cursar su primaria tanto en Managua, como en León, entra como aprendiz de este meritorio oficio, formándose desde ahí, su inquieto y hermoso espíritu poético, y en donde, como él mismo lo dijera: “a golpe de mazo fui forjando mi ideal”. Desde joven, Antenor armoniza trabajo, aspiraciones poéticas y participación de esos anhelos de libertad y justicia. Y es ahí, también, en las lides de la tipografía de aquellos tiempos, en que va conociendo y manejando el “arte de imprimir”, llegando a tal grado, el poeta, de dominar con calidad este oficio, que luego se convertiría en parte vital de su quehacer diario.

En esta función empezó a leer obras de distintas índoles, especialmente las literarias. Aquí se adiestra y esto le permite redactar, corregir, archivar… y al mismo tiempo estudiar la difícil disciplina de la “Gramática Castellana”, de la que se volvieron duchos los maestros tipógrafos; y es en estos talleres, donde se forja intelectualmente y nace en él, la necesidad de perfeccionar su espíritu poético y fue también en este medio, donde empezó a brotar su interés, y su preocupación y afanes de lucha, por la libertad y la justicia.

Hombres de tipografía y talentosos artesanos, vieron nacer a un joven poeta, el que empezó a ser conocido como el “poeta proletario», el que escribía, y leía
sus primeros versos por los años de 1914, y el que empezó a ligarse a reconocidos intelectuales y a jóvenes poetas ─amantes y seguidores del movimiento modernista del maestro Rubén Darío─ e iniciar sus relaciones entre conocidas personalidades que lo alentaban y lo apreciaban,

ALENTADO POR PERSONALIDADES DE LEÓN

A propósito de esto, yo escuché por ejemplo decir en la «Esquina de los Sueños», ubicada diagonalmente a la Administración de Renta ─casa solariega de la familia Berríos Mayorga─, cuando se reunían personalidades de la elevación intelectual y espiritual como la de Salomón Ibarra Mayorga, el Dr. Apolonio Berríos Mayorga, Dr. Jorge Méndez, en cuyas tertulias la profesora Mariíta Berríos Mayorga, enfatizaba que éste, refiriéndose al creador de nuestro Himno Nacional, había influido enormemente en el Poeta “Chorotega”, poeta de pluma singular, fuerte y sensible;. También se le hacía especial reconocimiento a los profesores don Vicente Leiva y Miguel Cifuentes, maestros de Antenor, en sus años de escuela primaria.

Ahora, en cuanto a sus inquietudes sindicales y obreras es conocido su entusiasmo al participar en la lucha por la defensa de los trabajadores. Y ya, para el año de 1920, en esta ciudad de León había una ferviente y emprendedora actividad editorial, publicándose en las tipografías: revistas, periódicos, libros locales, folletos; y se reproducían también libros que se introducían desde el extranjero. En esta actividad ─me decía don Rigoberto Palma Sandoval, un recordado y querido dirigente sindical de esta ciudad─, “…que, es aquí, donde vemos aparecer al joven poeta Antenor Sandino Hernández, fundando el semanario “El Socialista”, junto a Leonardo Velásquez y Apolonio Palacios; y lo vemos activo, trabajando también, en la creación para aquellos días, de círculos de estudios, en los que los simpatizantes de estas ideas, se instruían con obras políticas y filosóficas. Se organizó para ese tiempo el Grupo Socialista dirigidos por Alejandro González Aragón, Leonardo Velásquez, y ahí, estaba… el poeta Antenor Sandino Hernández, junto con Apolonio Palacios, entre otros. Al joven poeta se le ve participando en la organización ─para 1924─ de la primera marcha del Primero de Mayo en esta ciudad, enfatizó el recordado dirigente sindical don Rigoberto Palma Sandoval.

Sobre la presencia y participación de Antenor Sandino Hernández, en estas acciones, lo afirma también en un artículo, el prestigiado periodista Ignacio Briones Tórrez, que dice que: “…por ellos ─refiriéndose a los periodistas Guillermo Arce y Emilio Quintana─, conocimos la existencia del poeta y periodista Antenor Sandino Hernández, fundador del semanario “El Socialista”. Aquí escribía sus artículos en favor de la causa obrera, y al poeta, lo vemos incorporado a la Federación de Obreros Nicaragüenses (FON).

Y es que Antenor Sandino Hernández, en toda su atareada vida, poco a poco fue relacionándose con hombres sobresalientes, distinguidos artesanos e intelectuales, que trabajaban en estos talleres, de la talla de Juan Felipe Toruño con quien colaboró estrechamente en la Revista quincenal "Darío" entre 1919 y 1921. Unos dicen que esta revista fue fundada en 1920 y que Juan Felipe dejó de editar hasta marzo de 1923, fecha en que abandonó su terruño.

Al poeta Antenor, le gustó desde joven participar en recitales; declamaba sus poemas en círculos de amigos; entre estudiantes universitarios y núcleos de intelectuales muy reconocidos en esta ciudad.

De tal manera que el poeta, fue armonizando en su juventud, el sobresaliente interés por la poesía, y por otra parte, su afanosa actividad sindical y reivindicadora.

APERTURA DE "MONTAÑAS DE TRINOS"

Me decía el poeta Edmundo Icaza Munguía ─mi padre─ «Hijo Dilecto de la Ciudad de León», que, era tan delicada y bravía la pluma de Antenor, que daba gusto extasiarse con sus versos, escuchar su inflexión enérgica; esos versos que eran de una entonación sonora, sencilla y elevada, donde se sentía la vibración de su estirpe poética, de su fuerza y fibra de caciques bravos o la delicadeza de su cadencia y profundidad, cuando hablaba que su corazón era una “Gota de agua que en la rosa se volvió Universo”, o cuando se refería a los caminos, lo que me hacía pensar, dice el poeta Icaza Munguía, he aquí estas líneas: “Los caminos son lágrimas que llora el universo / por cuyas alamedas pasa en carroza el verso / y la rima descalza, tal si fuera una flor.” "Sino, leámoslo en la Apertura que con delicadeza, armonía y fuerza, hace en 1952, al libro «Montañas de Trinos», de mi propia autoría…" me dijo esa vez emocionado el poeta, Edmundo Icaza Munguía:

“Abro este libro, como el abrazo de un sonoro camino, que va hacia una montaña, en cuya cima quimérica se RECORTARA en el azul del cielo, el ALMENADO castillo, hecho de ritmos y sueños donde de ha tiempo habita esa incomparable dulcinea: La Poesía.

Abro este libro y mis manos se perfuman cual si sus puertas fueran rosas y jazmines, y mis ojos se llenan de lumbre cual si en su humilde portada hubiese estado dormida la lírica estrella de Belén. Y al abrir este libro todo el corazón se me llena de montañas nicaragüenses, de montañas patrias, de esas montañas

mías tan saturadas de cedros, ojoches, de laureles y palmeras en cuyos ramajes atardecidos se adormecieran amándose y cantando los zenzontles.”

Con esta delicadeza de poeta, ternura y amor, siempre nos obsequió Antenor, su alma excelsa y la franqueza de su corazón inspirado.

CUANDO CONNOCÍ A ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ

Al poeta Antenor, yo tuve el gusto de conocerlo en la clínica de un excelente amigo mío Orlando Agüero ─”agüerito”, como afectuosamente yo le llamo─. La clínica o laboratorio, estaba situada de las "Jocotas" 1/2 c. al Norte. Ahí lo escuché múltiple veces, junto con René Maradiaga Paniagua. Y, yo muchacho, para ese entonces, siempre salía emocionado, al escuchar los versos de Antenor, con esa fuerza y nervio de las entrañas de mi tierra. Y recuerdo también, que a estas reuniones, asistía Dn. Tito Tercero.

Y fue a través de Fernando José Núñez, que recién había venido del exilio, fundando en esta ciudad, la Biblioteca Pública, «Dr. Santiago Arguello Barreto», y que precisamente, en un acto cultural realizado en dicha biblioteca, cuando estaba situada frente al costado oeste del antiguo Instituto Nacional de Occidente "Máximo Jerez"(INO), yo leí un poema de Antenor Sandino Hernández, ─más o menos en el año de 1962─ por lo que el poeta me regaló un fuerte abrazó.

¡Cuántos y tantos, hombres y mujeres de esta ciudad!, ¿no admiraron al poeta en vida? Muchos. Era muy querido el poeta.


LUIS SOLÍS: "AQUILES" o “AQUILITO

Y sobre ello, me dice Luis Solís Benavidez, el que fue bautizado por Antenor con el nombre de "Aquiles", y que no sabe si fue por fortachón o por su agilidad en atender al panida, pero la verdad, es que le tomó cariño el poeta, el que llegaba casi todos los días a la clínica de Orlando Agüero, donde Luis Solís, se convertiría en “Aquilito”, el cual aprendió y trabajo de 1963 a 1968. Entonces, la clínica estaba ubicada, de la "Proquinsa" 1/2 c. al Oeste.

Dice el bautizado "Aquiles": ▬Allí fue donde conocí al poeta Antenor Sandino. Y conocí a los que asiduamente llegaban a la clínica y que se relacionaban con Antenor entre ellos recuerdo a Rafael Lacayo Zamora, Raúl Martínez Quiroz, don Alfonso Grijalva, don Tito Tercero Lacayo, Dr. Aníbal Rosales, Dr. Francisco Rivas Bermúdez, Enrique Guerrero Herradora (El Machazo), Dn. Rafael Robelo Murillo, dueño de la "Casa del Pueblo", y el Dr. Humberto Sotomayor Ramírez. ─Y, al respecto, te voy a contar una anécdota simpática, añade "Aquiles": una vez llegó "pipilacha", el cabo Toribio Obando, buscando una botella de Whisky que le había mandado, el Cnel. José Aburto, al poeta Antenor la que no había recibido el destinatario. Con la llegada del temido personaje, todos se sorprendieron y preocupados, por ello, no sabían que explicarle. Pero, sale el chispeante "machazo": ─aquí todos somos poetas don Toribio, ¿quiere que le haga uno? Pues bien, aquí le va: "Yo sé que anda buscando/el cabo Toribio Obando/no es nada de dicharacha/es el mismo "pipilacha"/el que te va a salir capturando. ¡Todos quedaron petrificados! Y, después, de un incómodo aliento y suspiro desgarrado, el señor Toribio Obando se tiró una carcajada, y todos los presentes lo siguieron, y con ella elevaron una plegaria al cielo: ¡Gracia a Dios! Pero, el que más gozaba, era el mismo poeta "Chorotega".

EN LOS RECUERDOS DE LEÓN

Y de la gente que siempre quiso a Antenor, hay muchos que hablan de ello:

Y sobre esto nos dice el Dr. Wenceslao Mayorga Donaire, en su libro «Recuerdos de mi amado León», que el poeta Antenor Sandino Hernández: “Dejó para la posteridad y en especial para la juventud leonesa el producto de extraordinario talento y con la ayuda del Padre Azarías H. Pallais, Salomón de la Selva y José Wenceslao Mayorga Sáenz, logró editar las siguientes obras: Barro Fulgente, Alma a los vientos, Novios de Provincia, este último fue un precioso cuento inspirado por el amor que le profesaba a su prima María de las Mercedes, y Tiangue o Mercado Indio. Y añade: “Siempre fue un admirador loco del General Augusto César Sandino, a quien dedica un poema que tituló Odisea de Sandino», dice entre otras cosas el autor del libro.

Hay quienes me dicen que quedó sin publicar la colección de cuentos "Novios de Provincia". Otras obras que no pudieron publicarse fueron: Las Campanas de mi ciudad natal, Cerámica y Xilófono.

Yo, sobre este particular, he tratado de encontrar trabajos de Antenor, que sé que existen en manos de amigos, pero se ha hecho imposible. Aunque sí seguimos con el deseo, como es, el de crear en la red cibernética, una Web para el poeta apreciado el poeta “Chorotega”.

EL CONTROVERSIAL FERNANDO J. NÚÑEZ HABLA

Entrevistamos a Fernando J. Núñez, un sobresaliente lector, orador, hombre polémico, discutidor encendido y Director de la Biblioteca “Dr. Santiago Arguello”, el que nos dice:

Antenor, trabajo en los Hechos, que estaba ubicado de la esquina occidental del mercado central ½ c. al Sur, propiedad del Colegio Tridentino San Ramón, y fue en esta tipografía, donde imprimió “Barro Fulgente” y “Alma a los Vientos”, y recuerdo que era dirigida por don Carlos Argeñal Molina. No sé por qué o cual fue la desavenencia, que el poeta tuvo con Dn. Carlos Argeñal, que éste último le retuvo “Collar del Istmo: Versos de la Tarde”, pero al final llegaron a feliz acuerdo y Antenor pudo divulgar su libro.

Un personaje radial muy famoso, conocido como el “Vizconde de los Olivos”, y que venía de “Radio Brumas” de Jinotega, y muy amigo, íntimo del periodista Lorenzo Sofonías Mayorga, lo contactó y con él, divulgó su libro: “De mis tierras las purísimas son”.

En 1967, Antenor Sandino Hernández, triunfa en el certamen que la Alcaldía de León, auspiciara, en el ramo de poesía. El poeta, luego fue llevado en comitiva a la Biblioteca Pública “Dr. Santiago Arguello”, donde se le homenajeó a todo “meter”, enfatiza Fernando J. Núñez, su Director. La biblioteca quedaba en ese entonces en la casa que fue del Coronel Joaquín Arrechavala de Vílchez, de la que se contaba que había tesoros enterrados, por lo que el controversial personaje, abrió infinidades de hoyos, que casi la deja en "zancos" o como "La Casita en el Aire" del Trío Las Rosas". Ésta esquina, estaba ubicada, de donde fue el Teatro González 1 ½ c. al Sur.

En ese mismo año, a finales de 1967, en la misma biblioteca, se develizó su retrato y se le tributó un “Sentido y Merecido Homenaje”, en el que participaron los poetas, Joaquín Sacasa Sacasa y Edmundo Icaza Munguía, y desde Masaya, vino a felicitarlo y a participar en los festejos, don Alberto Bendaña, reconocido historiador y Director del Archivo de la Nación, que estaba en la capital, y que hoy se conoce como el Archivo Nacional. Esta vez la biblioteca estaba situada del Hotel América 1 c. al Sur, y en la cuadra del popular “Cucaracha” de Dn. Félix Hernández, donde felizmente terminaron el festejo.

Cuando Fernando J. Núñez, se dio cuenta que Antenor había fallecido, se dirigió acompañado de León Cortés Castellón, a la casa del poeta, la que estaba situada de “La Ronda de Sutiava” 1 ½ c. al oeste. Luego, después de haber estado un rato, compungidos se trasladaron dos cuadras más al oeste y entraron al “Patiecito”, donde encontraron a Nuncio Gutiérrez y Pablo Pérez Oviedo con otros parroquianos, eran como las 11:00 de la mañana del 20 de octubre de 1969, instante en que comunicaron el fatal suceso; además manifestaron los recién llegados, la necesidad que había de hacer algunas gestiones, para la obtención de un ataúd, y darle cristiana sepultura al apreciado y querido poeta Antenor Sandino Hernández.

El grupo se dirigió a la “Funerario Bonilla” y los recibió Dn. Manuel Bonilla, su propietario, que con mucha gentileza los atendió, y les manifestó, que otro
grupo se había hecho presente, entre ellos Orlando Agüero, con el mismo propósito.

Me da fe, Fernando J. Núñez, en honor a la verdad, que cuando ellos estaban hablando con Dn. Manuel Bonilla, éste recibió una llamada del Cnel. José Aburto, el que le expresó que se iba a ser cargo del ataúd y que se escogiera el mejor. A la hora de la vela, fueron a traer sus restos mortales para rendirle guardia de honor, en capilla ardiente en la casa del doctor Derbyshire, situada esquina opuesta a la plazoleta o atrio de la Iglesia de San Francisco, local donde funcionaba entonces, la biblioteca en mención.

Los oradores fueron entre otros: El Ilustrísimo Obispo de León, Augusto Oviedo y Reyes, de pluma delicada, compadre y amigo de Antenor. Otros muy buenos amigos, los poetas Joaquín Sacasa Sacasa y Edmundo Icaza Munguía. También hizo uso de la palabra, el poeta Máximo Guillermo Alonso.

Y hace énfasis Fernando, en lo siguiente:

Hay quienes quieres denigrar la poesía de Antenor, pero intelectuales de la calidad de Julio Valle-Castillo, dicen lo contrario; hasta en un libro antológico aparece Antenor cerrando el "modernismo", afirma Fernando J. Núñez y agrega lo siguiente: "yo, yo... con estos mis propios oídos, le he escuchado decir, y en varias oportunidades, que Antenor con su soneto "Mi Prima", el poeta, 'cierra espléndidamente el modernismo de Nicaragua' y 'constituye uno de los mejores textos que se han escrito en América'”.

EL “CARIÑOSO DESDÉN”

Carlos Quintana, en su trabajo aparecido en uno de los rotativos de Managua, nos dice:

“A pesar de la amabilidad que quería demostrar la intelectualidad leonesa, existía siempre una muralla insalvable entre los de buenas familias y las de origen humilde, siendo este aspecto más acentuado en la “alta sociedad”; quien aún conociendo su alto quilataje poético, debido a su fisonomía indígena, siempre lo trataron con “cariñoso desdén”; por lo que él en cierta ocasión se lamenta dolorosamente “de las vestimentas de poeta y de payaso que la vida lo obligaba a llevar”. Poco a poco en su desafío continuo con la vida, siempre escaso de recursos, igual que rosas se van marchitando en el agreste camino sus ilusiones, aspiraciones y proyectos; y proclive por su sensibilidad poética, cae en las garras del alcohol, que sería el confidente de sus penas, desaires y fracasos, y un fiel compañero hasta en sus últimos días.”

“A pesar de sus rutinarios altibajos, su lira nunca calla, enhebra versos para toda ocasión, cumpleaños, bodas, amistades, etc., que van acompañados de alguna ayuda económica y, además, el fuego de aquel líquido letal enciende continuamente la antorcha de su inspiración, que se desborda en sus sonetos y otras métricas, sobre las mesas de bares y cantinas leonesas.”

“Vaya un homenaje al “Poeta Chorotega”, icono de nuestra autenticidad y criollo paradigma, que logró siempre hacer lirios sus versos y convertir en rosas líricas sus rimas; para ofrendarlas cargadas de metáforas: ¡Ante el altar sagrado de su patria!”. Así concluye su artículo Carlos Quintana.

DATOS INTERESANTES DEL POETA

Ahora, nos vienen estos datos, de Ramón Maldonado G., el que subraya que:
“Muchos de los grandes hombres por su humildad y modestia, son poco conocidos por falta de recursos propios y apoyo e interés en los gobiernos que carecen de sensibilidad por la cultura, literatura e historia de sus pueblos.

Sin embargo, debe reconocerse que algunos medios de comunicación de Nicaragua, sí se han interesado por que se conozca la vida y obras de grandes intelectuales de nuestro país.

Es así como he podido encontrar datos interesantes de la vida del humilde poeta chorotega leonés don Juan Bautista Antenor Sandino Hernández, nacido en León, el 23 de junio de 1899, siendo hijo de Nicolás Sandino Valle (albañil) y de Antonia Hernández Palma (comerciante). Realizó estudios de primaria en Managua y León, siendo los profesores Vicente Leiva, Miguel Cifuentes y Salomón Ibarra Mayorga (compositor del Himno Nacional), quienes más influyeron en su vida personal y literaria.

La niñez del poeta don Antenor, transcurrió sin mayor trascendencia dentro de las limitaciones económicas propias de su origen, fue una niñez sencilla y apacible, pero no desdichada porque fue poseído por el dios de la poesía.

Sus rasgos físicos de la raza chorotega se mezclaron con la belleza y numen de su poesía que fue el canto que expresó el espíritu rebelde pero inteligente de esa raza.

Por eso lo identificaron como el “poeta chorotega”, el de metáforas elegantes, lenguaje preciso, precioso y sencillo, como salido de un diccionario propio elaborado en una academia de su producción.

Su carácter, personalidad, entorno familiar y social, le impulsaron a llevar en su mano la antorcha de la poesía, con la que supo caminar entre un modernismo y un vanguardismo que lo recibía como en un nuevo amanecer cultural.” Es lo que nos dice entre otras cosas, Ramón Baldonado G.



OBRAS DE ANTENOR SANDINO

Recabando información podemos dar a conocer las obras del "Chorotega":

"Barro Fulgente" (1926),"Alma a los Vientos" (1945),"Tiangue o Mercado Indio y otros poemas" (1956); "De mis Tierras las Purísimas son (1957; "El Cuaderno de mi Tierra" (1959); "Collar del Istmo: Versos de la Tarde" (1960); "Coplas de la Gigantonas de mi Tierra" (1964).

Semanario el Socialista, fundador y periodista, junto con Apolonio Palacios y Leonardo Velázquez.

Suplementos de la Revista Arte y Vida, los publica en 1939.

Poemas famosos:

"La Odisea al General Sandino" (como admirador del General de Hombres Libres y del Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN); "Amor", poema premiado con el Lirio de Oro en los Juegos Florales de 1935 en León; "Estancias Aborígenes", poema premiado en Masaya, por la Cámara Junior, quien celebraba el concurso de India Bonita (1960); "Sangre India", en 1949, como un manifiesto del sentir de nuestro pueblo ante la intervención gringa. En esos tiempos, en el Campo de Marte, en Managua, flameaba la bandera de los Estados Unidos.

Himnos:

Canto al Pueblo de Larreynaga (1937) y dedicado al Cnel. Manuel Ignacio Pereira y a los compañeros, Antonio y Juan Cruz.

Himno de la Construcción, éste fue entregado por el periodista Ramón Augusto Sandino en Junio de 1974, al dirigente sindical del SCAAS, Daniel Izaguirre Téllez.





UNA RELIQUIA

Dice el Profesor y Poeta, Pedro Alfonso Morales Ruiz, que recibió de regalo un paquete pero que éste se está deshaciendo, y son nada menos que los poemas de "Alma a los Vientos", de Antenor Sandino. Es un pesar, porque están de "veme y no me toqués" y tiene la estructura siguiente: "En el índice de dicho libro puede apreciarse que la obra está estructurada en siete secciones: I - Bajo un árbol que tenga claridad de luceros (21 poemas), II - Ofrendas (21 poemas), III - Lámparas votivas (9 poemas), IV - Parábola sedienta (8 poemas), V - En los jardines de la esfinge (15 poemas), VI – La odisea del General Sandino (3 poemas), VII - Vendimia roja (12 poemas)".

No se pueden ni tocar las hojas, porque se deshacen. Es una lástima. ¡Y, cómo hacer un trabajo de dicha obra? La misión pareciera imposible, para el sobresaliente pedagogo de la ciudad de Telica, tierra de mi amantísima "Madre", María Elsa Mendoza Parajón.

El poeta Pedro Alfonso Morales Ruiz, es otro de los intelectuales interesados en rescatar la obra del Poeta “Chorotega”.

RECORDANDO TIEMPOS IDOS

Un día en plena guerra (1979), se aparecen: Bernardo Hernández Rojas, Alfredo Tórrez Pérez y Francisco Rojas, al puesto de abastecimiento para el barrio ─sector de la Administración de Rentas 2 c. al Sur, lugar en el que estaba trabajando en apoyo a la población en los requerimientos para la respectiva alimentación─, y me dijeron, que al Estado Mayor Militar de la insurrección, le urgía sacar una radio al aire.

Inmediatamente me despedí de Porfirio Valladares Zelaya, conocido como el poeta de Las Libertades y gran admirador del poeta “Chorotega”, con el que tuve la oportunidad de platicar mucho sobre su amistad con el poeta “chorotega”, el que también llegaba a su taller. Al despedirme me dijo: “si vas a sacar una radio, ─que fue la Radio Venceremos─ hacedlo con ¡Viva León Jodido! y la ¡Mora Limpia!” Y que esos sean tus temas. Y así se hizo.

Fuimos llamando a los hombres y mujeres de radio. Y entonces se apareció Melba Sandino Centeno, hija del poeta Antenor Sandino Hernández. Y desde ahí, se quedó colaborando conmigo en el círculo abierto. Mientras que, con otros compañeros, organizamos a los periodistas que eran afiliados a la “Asociación de Periodistas Independientes de León” (APIL), fundada por el año 1976, por Eligio Álvarez Montalván, Chuno Blandón y Wilfredo López Valladares. Recuerdo, también, a Roger Pineda, un extraordinario colaborador, muy apreciado por mí. Resulta, que cuando esta emisora abrió las puertas al público, la Melba, pasó a ser locutora, y con el suceso doloroso de la muerte del Comandante Oscar Somarriba, le dije, ─vení, vos, tenés que traerme las grabaciones pertinentes, y una entrevista exclusiva. Te vas integrar a este grupo. Yo había distribuido las tareas a todos los muchachos, pero la situación ameritaba material para su difusión para nosotros en León, y para La Voz de Nicaragua. ─¿Y cómo lo hago? ─¡Haber, te voy a decir cómo! Desde ese instante, fue el bautizo de fuego para la nueva periodista: la hija del poeta “Chorotega”

Recuerdo que una vez, en los años primaverales, ─porque, era una muchacha bien bonita─, yo le pedí un pañuelo, cuando ella pasaba a la Escuela Superior de Mujeres “Juanita Pinell”, y me lo dio, tenía un olor florecido a años juveniles. Conocí a su mamá, Dña. Soledad Centeno, cuando vivían de la “Esquina de Luis Mena”, unas 15 vrs. arriba, tal vez era por el año de 1959 ó 1960. El poeta era amable y serio al mismo tiempo. Yo entraba al patio colonial. Un cuadrado con paredes altas de adobe. Había una temperatura de humedad y silencio. Y una sabrosura, que no podría explicar.

Con Ramón Augusto Sandino Centeno (RANSAN), colaboré en “Enfoque de Noticias”. Y cuando él falleció, tomé la palabra en el atrio de la Insigne Basílica de la Catedral. y ya, en el Cementerio de Guadalupe, al momento que lo estaban depositando en su cristina sepultura, se dejó oír la magnífica voz de esas, de la “que nunca se apaga”, era Dn. Roger Morales Meza (Róger del Moral), que rascó la guitarra y empezó a entonar “El Rey”, y todos al unísono, cantábamos, y se multiplicaron las libaciones en el momento del dolor, y en la emoción del canto y la bajada de RANSAN a su última morada, casi, pero, casi, me voy con Augusto Ramón Sandino Centeno, sino ha sido alguien que me agarró del cuello de la camisa y me puso firme en el montículo, a la orilla de la tumba.

Otros hijos del poeta, son: Miriam y Miguel Ángel Sandino Centeno, este último, vive en El viejo, en una reposada casa, y en el patio crece un hermoso árbol de Aguacates ─el que el poeta, que no es poeta, pero tiene alma de poeta y es mejor que muchos poetas, (ahora le llaman “La Tajona” de los intelectuales o la Enciclopedia Andante, a partir de recitar algo del poeta griego, Esquilos)─, y me refiero a Dn. Fernando J. Núñez, el que nos ha traído para saborear estos aguacates y acompañarlo de una “lijita fina”, con declamaciones y sobre todo del soneto “María de Las Mercedes, se llamaba mi prima”. O de Carta a Fanny del Libertador Simón Bolívar.
Por todo lo anterior, y por mi recuerdo indeleble, que tengo del “Chorotega”, escribo estas notas.

Por todo lo anterior, y por mi recuerdo indeleble, que tengo del “Chorotega”, escribo estas notas.

Y HOY TE TRAIGO A TI, ANTENOR:

LO QUE SIENTO

Recordando al Poeta Antenor Sandino,
-donde “Chico Maturranga”-: ¡al saborear
las deliciosas mojarritas tostadas!.

***
Al escribir
siento vivir
reminiscencias,
como estampas nítidas
[que “mí yo” desenvuelve,
a partir de cómo habla mi espíritu
de un mundo de ensueños
que flota en mis interioridades
y que al despertar mi mente,
[lo activa
al elevar la esencia misma,
en las ideas,
del reflejo fiel de lo que anida en mí;
realidad vívida y gratificante,
en las ansias bellas de mi peregrinar.

Es la idea hablando desde la fuente
que acopia
[lo vivido y lo ido,
en la presencia de la evocación
del misterio de los sueños,
y en la visión que me inspira
para escribir estos versos.

¡Poeta, “Chorotega”!

Tu luz que irradias en el recuerdo
[persistente,
es más luminosa que la sentida en el abrigo
de mi corazón
cuando estreché tu mano.

Fue la experiencia más grata
hallada aquella tarde
[donde “Chico Maturranga”,
¡En la que me encontré a mí mismo!,
abrazando el esplendor
de una rica magnificencia espiritual,
desprendida de una generosidad sin igual,
que solo tus versos podían lucir
[la grandeza de tu alma.

Te sentaste al lado del “Niño Noguera”.
Y entre “mojarritas deliciosas" y libaciones
[exquisitas,
decías versos en tu hablar peculiar,
y en cada frase, yo me elevaba
entre un incienso venerable y virtuoso de melodías.

Poeta, ha salido a flote un sentido sueño
expresado en estas líneas,
¡del que un día estrechó tu mano!


Edmundo Icaza Mendoza (edicamen).
4:00 p.m. del 11 de Septiembre del 2002
“Rosticería Lee”, León, Nicaragua.

martes, 9 de febrero de 2010

Un poema de Antenor Sandino Hernández

ANTE LA MUERTE QUE NO TUVO NOMBRE
DEL BR. URIEL SOTOMAYOR.

Sin respetar tu juventud lozana
te inmoló la violencia fratricida.
Ser liberal, fue el crimen de tu vida,
como Uribe, en la noche ultramontana.

Tu pasión por la patria fue espartana.
Tu verbo fue una antorcha que, encendida,
alumbró la caverna ensombrecida
cual si fuera la luz de la mañana.

Ya caíste, Saúl, con tu bandera,
que fue tu roja flor de primavera,
frente a los muros de Jericó.

Mas tu espíritu ─luz del pensamiento─
es ahora, en el libre firmamento,
un nuevo astro que Dios nos encendió.

Antenor Sandino Hernández

Un poema de Antenor Sandino Hernández

ESTOS VIEJOS CAÑONES DE LA PATRIA

¡Oh cañones antiguos , enterrados
en las esquinas de la vieja plaza,
soldados de la Patria, denodados,
que ante Walter, un día, en noble traza,

defendisteis los ríos y los prados,
la querida ciudad, la vieja casa,
donde niños jugamos encantados
y la dulce ilusión prendió su brasa!

Al miraros allí siempre que paso,
yo me siento también soldado raso,
un soldado de antaño, sin doblez,

que envuelto en la humazón de los cañones,
ve pasar, revistando batallones,
¡la figura de Máximo Jerez!

Antenor Sandino Hernández

Un poema de Antenor Sandino Hernández

A UN ARTISTA

Para Pablito Parajón.

Para Pablito el canto es tener un tesoro
como los de Aladino… ¡Eso sí es tener!
¡Oh el precioso tesoro de sui voz que es de oro
que al pasado romántico nos quisiera volver!

Canta, sigue él cantando… Que su canto canoro
nos abre un paraíso bajo el amanecer
con cascadas de rosas y pájaros en coro,
ritmos que son suspiros y besos de mujer.

Canta en «Cavallería Rusticana»… Sus trinos
son cual copas de flores de los floridos pinos,
de pinos que derraman perfumes de canción.

Llora con el Payaso de Leoncavallo… Llora…
¡Llora por el ambiente que lo ataja a toda hora
sin saber que una estrella brilla en su corazón!

Antenor Sandino Hernández

Antenor Sandino Hernández

De Antenor Sandino Hernández

COLLAR DEL ISTMO

Seis poemas
de Antenor Sandino Hernández (El Poeta Chorotega),
dedicados a los países del Istmo centroamericano.

***

NICARAGUA

Patria, que una mañana luminosa
te esculpieron en piedras los Dirianes,
y camino del sol te fuiste airosa
con tu tropa rebelde de volcanes.

Patria que por ser tan prodigiosa
te ensalzaron los grandes capitanes.
Porque siempre te diste amorosa
como en otro Milagro de los Panes.

El senzonte entre nísperos te canta
por esa sencillez que usa tu manta
y tu gran joyería de luceros.

Patria de los fantásticos engastes
¡qué has dejado de pie los guanacastes
para colgar a más filibusteros!
__________________________________________

HONDURAS

Este poema, lo escribo aún con la lesión
inferida a la Patria, con perdón de Morazán.

Honduras es el arpa de los pinos,
la canción de los pinos bienamados
que al pasar Morazán por los caminos
se pusieron de pie como soldados.

Tierra prócer de egregios pergaminos
donde el polvo escribió tiempos pasados.
Honras, de los cielos tan divinos
como rebozos líricos bordados.

Patria de Morazán. tierra bizarra
donde suena la ciaría de la cigarra
en el viejo cuartel de un arrebol.

Tierra de las vírgenes azucenas.
Y de aquél que pescaba las sirenas
que tenían su cola tornasol…
_________________________________________

EL SALVADOR

El Salvador, república de flores
por donde el tren se aleja por las vías
en un intento de jugueterías
como una gran culebra de colores.

Ciudades simultáneas con primores
de muchachas q1ue dan los buenos días
con mesa beatitud de Avemarías
en la provincia azul de sus amores.

Avizorando a América en su palco
de granito y de luz se alza el Izalco
de su cielo y su amor Embajador…

Y cuentan que salieron mañaneros
del pecho de Atlacax los clarineros
para cantarle a El Salvador.
_________________________________________

GUATEMALA

Guatemala es el pájaro que irisa
su plumaje hacia el sol, y rompe su ala
cuando se ve cautivo… ¡Bárbara misa
del señor Quetzalcoalt de Guatemala!

Un cachiquel lamento se escarias
en su marimba autóctona… Resbala
en ella un río como boa… Hay brisa…
Y un rumor de carcajes se propala…

Su montaña de pétalos se nimba
cuando escucha cantar a su marimba
con la lánguida voz del atabal.

Y creyendo que es ya la primavera
se desprende fugas de la bandera
revoloteando libre su quetzal.

_________________________________________

COSTA RICA

Costa Rica es la flor de la epopeya.
Y ánfora. Y lábaro que salva.
Que se vuelve turbión. Luego centella
cuando a la patria hieren a mansalva.

Costa Rica es la dúlcida querella
del pájaro y la rosa. Ella es la malva
que al mirar el reptiles torna estrella
en los pechos lumínicos del alba.

Costa Rica es la frágil mariposa
que al cambiar de color se vuelve rosa…
Mas si toca su épico clarín

Parece que la estatua se ilumina
de Juan Santamaría que camina
a volar otra vez el polvorín!
_________________________________________

PANAMÁ

Bolívar te anunció. Tú, la Elegida
para ser eslabón continental,
para unir la América, tendida
toda tu mano blanca de cristal.

Mas te hirieron al fin…Y esta herida
fue asestada por pérfido puñal…
Y de tu arteria rota salió vida
que corrió por la vena del Canal…

De entonces allí estás, tan pequeñita
que se le puede andar donde palpita
más tierno el corazón… Valiente proa!

Valiente el capitán de aquellos días!
Y valioso el collar de pedrerías
que se enredó en la espada de Balboa!

Antenor Sandino Hernández
Poeta de León, Nicaragua
(El poeta Chorotega).

















miércoles, 6 de enero de 2010

SALUTACIÓN DEL OPTIMISTA

II -

Salutación del optimista

Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,
espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!
Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos
lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos;
mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto;
retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte;
se anuncia un reino nuevo, feliz sibila sueña
y en la caja pandórica de que tantas desgracias surgieron
encontramos de súbito, talismática, pura, riente,
cual pudiera decirla en su verso Virgilio divino,
la divina reina de luz, ¡la celeste Esperanza!

Pálidas indolencias, desconfianzas fatales que a tumba
o a perpetuo presidio, condenasteis al noble entusiasmo,
ya veréis el salir del sol en un triunfo de liras,
mientras dos continentes, abonados de huesos gloriosos,
del Hércules antiguo la gran sombra soberbia evocando,
digan al orbe: la alta virtud resucita,
que a la hispana progenie hizo dueña de los siglos.

Abominad la boca que predice desgracias eternas,
abominad los ojos que ven sólo zodiacos funestos,
abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres,
o que la tea empuñan o la daga suicida.
Siéntense sordos ímpetus en las entrañas del mundo,
la inminencia de algo fatal hoy conmueve la Tierra;
fuertes colosos caen, se desbandan bicéfalas águilas,
y algo se inicia como vasto social cataclismo
sobre la faz del orbe. ¿Quién dirá que las savias dormidas
no despierten entonces en el tronco del roble gigante
bajo el cual se exprimió la ubre de la loba romana?
¿Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos
y que al alma española juzgase áptera y ciega y tullida?
No es Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo,
ni entre momias y piedras que habita el sepulcro,
la nación generosa, coronada de orgullo inmarchito,
que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas,
ni la que tras los mares en que yace sepulta la Atlántida,
tiene su coro de vástagos, altos, robustos y fuertes.

Únanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos;
formen todos un solo haz de energía ecuménica.
Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas,
muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente
que regará lenguas de fuego en esa epifanía.
Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros
y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora,
así los manes heroicos de los primitivos abuelos,
de los egregios padres que abrieron el surco prístino,
sientan los soplos agrarios de primaverales retornos
y el rumor de espigas que inició la labor triptolémica.

Un continente y otro renovando las viejas prosapias,
en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua,
ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos.

La latina estirpe verá la gran alba futura,
en un trueno de música gloriosa, millones de labios
saludarán la espléndida luz que vendrá del Oriente,
Oriente augusto en donde todo lo cambia y renueva
la eternidad de Dios, la actividad infinita.
Y así sea Esperanza la visión permanente en nosotros,
¡Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda!

Rubén Darío
*18-01-1867 ─ † 16-02-1916

Cantos de Vida y Esperanza

CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA
A J. Enrique Rodó
I
Yo soy aquel que ayer no más decía
el verso azul y la canción profana,
en cuya noche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.

El dueño fui de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y de cisnes vagos;
el dueño de las tórtolas, el dueño
de góndolas y liras en los lagos;

y muy siglo diez y ocho y muy antiguo
y muy moderno; audaz, cosmopolita;
con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo,
y una sed de ilusiones infinita.

Yo supe del dolor desde mi infancia,
mi Juventud... ¿fue juventud la mía?
Sus rosas aún me dejan su fragancia,
una fragancia de melancolía...

Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto;
si no cayó, fue porque Dios es bueno.

En mi jardín se vio una estatua bella;
se juzgó mármol y era carne viva;
un alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva.

Y tímida ante el mundo, de manera
que encerrada en silencio no salía,
sino cuando en la dulce primavera
era la hora de la melodía...

Hora de ocaso y de discreto beso;
hora crepuscular y de retiro;
hora de madrigal y de embeleso,
de «te adoro», de «¡ay!» y de suspiro.

Y entonces era en la dulzaina un juego
de misteriosas gamas cristalinas,
un renovar de notas del Pan griego
y un desgranar de músicas latinas,

con aire tal y con ardor tan vivo,
que a la estatua nacían de repente
en el muslo viril patas de chivo
y dos cuernos de sátiro en la frente.

Como la Galatea gongorina
me encantó la marquesa verleniana,
y así juntaba a la pasión divina
una sensual hiperestesia humana;

todo ansia, todo ardor, sensación pura
y vigor natural; y sin falsía,
y sin comedia y sin literatura...
si hay un alma sincera, esa es la mía.

La torre de marfil tentó mi anhelo;
quise encerrarme dentro de mí mismo,
y tuve hambre de espacio y sed de cielo
desde las sombras de mi propio abismo.

Como la esponja que la sal satura
en el jugo del mar, fue el dulce y tierno
corazón mío, henchido de amargura
por el mundo, la carne y el infierno.

Mas, por gracia de Dios, en mi conciencia
el Bien supo elegir la mejor parte;
y si hubo áspera hiel en mi existencia,
melificó toda acritud el Arte.

Mi intelecto libré de pensar bajo,
bañó el agua castalia el alma mía,
peregrinó mi corazón y trajo
de la sagrada selva la armonía.

¡Oh, la selva sagrada! ¡Oh, la profunda
emanación del corazón divino
de la sagrada selva! ¡Oh, la fecunda
fuente cuya virtud vence al destino!

Bosque ideal que lo real complica,
allí el cuerpo arde y vive y Psiquis vuela;
mientras abajo el sátiro fornica,
ebria de azul deslíe Filomela.

Perla de ensueño y música amorosa
en la cúpula en flor del laurel verde,
Hipsipila sutil liba en la rosa,
y la boca del fauno el pezón muerde.

Allí va el dios en celo tras la hembra,
y la caña de Pan se alza del lodo;
la eterna Vida sus semillas siembra,
y brota la armonía del gran Todo.

El alma que entra allí debe ir desnuda,
temblando de deseo y de fiebre santa,
sobre cardo heridor y espina aguda:
así sueña, así vibra y así canta.

Vida, luz y verdad, tal triple llama
produce la interior llama infinita;
El Arte puro como Cristo exclama:
Ego sum lux et veritas et vita!

Y la vida es misterio; la luz ciega
y la verdad inaccesible asombra;
la adusta perfección jamás se entrega,
Y el secreto Ideal duerme en la sombra.

Por eso ser sincero es ser potente.
De desnuda que está, brilla la estrella;
el agua dice el alma de la fuente
en la voz de cristal que fluye de ella.

Tal fue mi intento, hacer del alma pura
mía, una estrella, una fuente sonora,
con el horror de la literatura
y loco de crepúsculo y de aurora.

Del crepúsculo azul que da la pauta
que los celestes éxtasis inspira,
bruma y tono menor -¡toda la flauta!,
y Aurora, hija del Sol -¡toda la ira!

Pasó una piedra que lanzó una honda;
pasó una flecha que aguzó un violento.
La piedra de la honda fue a la onda,
y la flecha del odio fuese al viento.

La virtud está en ser tranquilo y fuerte;
con el fuego interior todo se abrasa;
se triunfa del rencor y de la muerte,
y hacia Belén... ¡la caravana pasa!

Rubén Darío
*18-01-1867 ─ †16-02-1916