A MI MADRE
¡Tu retrato a través de tu mirada
me evoca Vigilia de Amor!
***
Luz Celestial que guía mi camino.
Ángel terrenal de inmenso amor.
Regio regalo de Dios y sobre todo,
Lenitivo vital de mi corazón.
Eres hábito perenne de mi vida;
Mi estrella y mi rosa sois.
Eres alegría de mi alma sensitiva
Para abrigar de ondas suaves mi destino.
Tu recuerdo vivo de inspiración y fe,
Se revisten de auras al amanecer,
Tu perfil sagrado, alivio de mi mente,
Álzase de lo más profundo de mi ser.
Me he ataviado de perfumes y floresta,
Para sorber el derroche de tu mirada
Y, evocar sentimiento en mí poesía,
Para venerarte eternamente ¡Madre Mía!
A la memoria de mi madre “María Elsa Mendoza”
9:30 a.m. del 26 de Mayo 2001. Salón de Sesiones
“Rubén Darío”. Alcaldía de León.
sábado, 29 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
¡AL GENERAL SANDINO!
¡AL GENERAL SANDINO!
18 de Mayo 115 años de su Natalicio.
Tu Pequeño Ejército Loco con fervor Patrio,
¡Sigue marchando en toda Nicaragua!
***
El marchó incesante por cañadas y montañas.
El marcó el camino, con alegría del mañana,
Y en su mente preclara y corazón diamantino,
Abrió cual frescura de brisa, ¡La Esperanza!
En su vuelo eterno de Honor y Grandeza
Como Martí y Bolívar supo de grandes proezas,
Y asido firme, en el corcel de la Historia,
¡La Libertad aparece en su esplendor de Aurora!
Se opuso valiente al infierno imperial.
A las bestias rubias, de Nicaragua expulsó.
Desafió tempestades, e irguióse en Montaña,
Librando batallas de ¡Lucha Ancestral!
Creyeron matarle y también a su ideal,
Con él muchos cayeron sin ver hacia atrás.
Abrieron caminos y entregaron sus vidas
Brillando incólume ¡El Sol de la Libertad!
¡Honor y Gloria al caído en las Montañas!
¡Honor y Gloria al caído en las Ciudades!
Y cual cascadas de bondades,
Supieron del dolor,
Y el ardor en la batalla.
Y como Sandino, ¡Libertad o Muerte!
Enarbolaron la consigna del mañana.
Autor: Edmundo Icaza Mendoza
Poeta y Periodista.
León, Nicaragua.
18 de Mayo 115 años de su Natalicio.
Tu Pequeño Ejército Loco con fervor Patrio,
¡Sigue marchando en toda Nicaragua!
***
El marchó incesante por cañadas y montañas.
El marcó el camino, con alegría del mañana,
Y en su mente preclara y corazón diamantino,
Abrió cual frescura de brisa, ¡La Esperanza!
En su vuelo eterno de Honor y Grandeza
Como Martí y Bolívar supo de grandes proezas,
Y asido firme, en el corcel de la Historia,
¡La Libertad aparece en su esplendor de Aurora!
Se opuso valiente al infierno imperial.
A las bestias rubias, de Nicaragua expulsó.
Desafió tempestades, e irguióse en Montaña,
Librando batallas de ¡Lucha Ancestral!
Creyeron matarle y también a su ideal,
Con él muchos cayeron sin ver hacia atrás.
Abrieron caminos y entregaron sus vidas
Brillando incólume ¡El Sol de la Libertad!
¡Honor y Gloria al caído en las Montañas!
¡Honor y Gloria al caído en las Ciudades!
Y cual cascadas de bondades,
Supieron del dolor,
Y el ardor en la batalla.
Y como Sandino, ¡Libertad o Muerte!
Enarbolaron la consigna del mañana.
Autor: Edmundo Icaza Mendoza
Poeta y Periodista.
León, Nicaragua.
sábado, 8 de mayo de 2010
DOLOROSO CALVARIO DE LA JUVENTUD LEONESA
¡A los 31 años de su sacrificio,
lo recordamos siempre,
con honor y gloria!
La Historia de León, registra en sus páginas, dolorosos hechos que han estremecido sus cimientos. Páginas que se han regado con heroicidad y sangre. Y que aun, sobrecogidos sus habitantes, han sabido responder con proezas increíbles, ante todos los avatares de la vida. Y eso, ha fortalecido siempre el espíritu batallador del pueblo.
Abril y mayo, fueron los meses en que se regó con sangre las calles de León, en el año de 1979.
Abril y mayo en San Felipe. Abril y mayo en la Ermita de Dolores… en El Coyolar, Zaragoza, Sutiava, El Laborío... en fin, en todos los barrios, repartos y colonias de la ciudad de León, ocurrieron hechos que no dolió el corazón.
Por ello recordamos con estremecimiento de alma, los sucesos ocurridos el 16 de Abril de 1979, en el reparto Veracruz, y cito textualmente lo que escribí en la Introducción al Libro “El Precio de la Victoria” de Francisco Jarquín Ramírez (Camilo), expresando entonces, lo siguiente: “…y traje a mi memoria histórica, la forja que con sangre, lágrimas y coraje, se templó en la fragua de lo que en aquel setenta y nueve, fuera lo que habría de ser ¡El Victorioso 19 de Julio!”.
Y, hoy, revisando poemas, folletos (algunos escritos son del Prof. Luis Molina Romero, poeta y abogado leonés) y haciendo memoria, reviso, y me encuentro que a poco 19 días, de ese estremecedor suceso, otra página se escribía con dolor y sangre, y fue la que escribieron cuatro jóvenes, en el crisol del sacrificio y en el “Altar mayor de la Patria”, cuando ellos, como todos los héroes y mártires, se acrisolaron en lo profundo del corazón de un pueblo, para elevar sus espíritus, en la antorcha luminosa, que nos indicaría siempre el norte, en la defensa y proyección de nuestras indiscutibles reivindicaciones históricas.
Y fue en la madrugada del 4 de mayo de 1979,que se hizo el terror;y dice la historia leonesa, que en esa apacible madrugada, de un tranquilo y reparador sueño de sus habitantes, figuras disfrazadas con pañuelos “rojo y negro” y armados, se movían en esta Colonia al amparo de las sombras. Tocaron las puertas anunciando que la insurrección final empezaría a las 5:00 de la mañana. Y allí mismo, empezó el doloroso calvario para cuatro jóvenes, cuatro futuras esperanzas para León de Nicaragua; cuatro vidas, que fueron sesgadas en un santiamén por las hordas sedientas de sangre, de la criminal guardia somocista.
Y tomando como fuente, en citas aparecidas en un folleto que se difundió ya con el triunfo de la Revolución, encontramos lo siguiente que dice: “…eran exactamente las dos y media de la mañana, cuando sus padres (Margarita Toruño y Róger Morales), sin saber la tragedia que iban a vivir, salieron junto con los dos muchachos, Róger Benito Morales Toruño y Noel Ernesto García, hacia la calle.” Y, agrega el folleto: “Después, las bestias asesinas y genocidas guardias somocistas, le dijeron a sus padres que se metieran…”, porque les iban a dar algunas instrucciones. Ellos se metieron, y concluye la cita mencionada: “…como a los cinco minutos más o menos se escucharon las ráfagas de ametralladoras…”, ráfagas que sesgaron la vida de cuatro jóvenes en la plenitud de sus vidas: RÓGER BENITO MORALES TORUÑO, OSWALDO ALONSO PALMA. RENÉ ALONSO PALMA Y NOEL ERNESTO GARCÍA.
En aquella fatídica mañana, en tempranas horas y para cubrir tan dolorosos hechos, el periodista Bernardo Hernández Rojas, se desplazó a esta Colonia, antes que comenzáramos a transmitir la Revista Noticiosa “Nueva Nicaragua” que difundíamos en Radio Progreso de 7:00 a 7:30 a.m., logrando algunas palabras de la adolorida Madre de José Benito Morales, doña Margarita Toruño y de algunos vecinos. Esta noticia volvió a impactar los sentimientos sensibles de los leoneses. Nuevamente se crisparon los puños. Nuevamente el coraje y la decisión de empujar con mayor fuerza el final de tanta barbarie, se reveló en toda su dimensión.
Y, a 31 días del 4 de mayo de 1979, en esta ciudad de León, se empezaba a escribir con sangre, sacrifico y vidas, el parto doloroso de la Patria. Es así, que se iniciaba el camino hacia la insurrección final. Y en cada paso que se daba, muchos jóvenes iban entregando sus vidas en el camino largo de León a Managua; lo mismo pasaba en los diferentes frentes de guerra de todo el país, en los que se libraban encarnizadas batallas, en la marcha hacia la toma definitiva de la capital. Todos, todos íbamos, con una sola decisión inspiradora, conductora y ejecutante; íbamos con la firme convicción de que “Si moríamos otros nos seguirían” y que “La marcha hacia Managua no se detendría jamás.” Y no se detuvo. Es así que empezaron a sumarse jóvenes de todos los sectores. Y como un enjambre reproduciendo bríos, audacia y heroicidad, en concurrencia de espíritus, se elevaban los más nobles ideales, de una gloriosa juventud. ¡El 4 de Junio de 1979!, a media noche, se empezaba a escribir la Nueva Historia de Nicaragua. Estallaba la Insurrección Final en León.
¡Y se hizo el 19 de Julio! ¡Y el 19 de Julio, nació!
Y hoy, nosotros, vemos, como las generaciones adultas o antiguas, ─en una verdadera simbiosis con las generaciones nuevas─, escriben gloriosas páginas de la Historia Patria y de la Revolución. Y a pesar de todas las dificultades, complots, planes desestabilizadores y campañas de falsificación, se siguen escribiendo extraordinarias páginas, en defensa de las reivindicaciones conquistadas, y siempre alerta: ante un enemigo traidor y criminal. Y les decimos a estos cuatro jóvenes, que estaremos siempre en disposición permanente, en todos los terrenos, ¡Hacia Nuevas y Grandes Victorias!
¡La Juventud, las Mujeres y los Hombres siguen escribiendo esas páginas gloriosas de nuestra querida Nicaragua!
¡RÓGER BENITO MORALES TORUÑO, PRESENTE!
¡OSWALDO ALONSO PALMA, PRESENTE!
¡RENÉ ALONSO PALMA, PRESENTE!
¡NOEL ERNESTO GARCÍA, PRESENTE!
¡A LOS TREINTA Y UN AÑOS, HONOR Y GLORIA SIEMPRE, A NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES!
Fecha, 4 de mayo de 2010.
Barrio, Zaragoza, Colonia 4 de Mayo.
Ciudad, León, Nicaragua.
Autor: Edmundo Icaza Mendoza
Poeta y Periodista.
lo recordamos siempre,
con honor y gloria!
La Historia de León, registra en sus páginas, dolorosos hechos que han estremecido sus cimientos. Páginas que se han regado con heroicidad y sangre. Y que aun, sobrecogidos sus habitantes, han sabido responder con proezas increíbles, ante todos los avatares de la vida. Y eso, ha fortalecido siempre el espíritu batallador del pueblo.
Abril y mayo, fueron los meses en que se regó con sangre las calles de León, en el año de 1979.
Abril y mayo en San Felipe. Abril y mayo en la Ermita de Dolores… en El Coyolar, Zaragoza, Sutiava, El Laborío... en fin, en todos los barrios, repartos y colonias de la ciudad de León, ocurrieron hechos que no dolió el corazón.
Por ello recordamos con estremecimiento de alma, los sucesos ocurridos el 16 de Abril de 1979, en el reparto Veracruz, y cito textualmente lo que escribí en la Introducción al Libro “El Precio de la Victoria” de Francisco Jarquín Ramírez (Camilo), expresando entonces, lo siguiente: “…y traje a mi memoria histórica, la forja que con sangre, lágrimas y coraje, se templó en la fragua de lo que en aquel setenta y nueve, fuera lo que habría de ser ¡El Victorioso 19 de Julio!”.
Y, hoy, revisando poemas, folletos (algunos escritos son del Prof. Luis Molina Romero, poeta y abogado leonés) y haciendo memoria, reviso, y me encuentro que a poco 19 días, de ese estremecedor suceso, otra página se escribía con dolor y sangre, y fue la que escribieron cuatro jóvenes, en el crisol del sacrificio y en el “Altar mayor de la Patria”, cuando ellos, como todos los héroes y mártires, se acrisolaron en lo profundo del corazón de un pueblo, para elevar sus espíritus, en la antorcha luminosa, que nos indicaría siempre el norte, en la defensa y proyección de nuestras indiscutibles reivindicaciones históricas.
Y fue en la madrugada del 4 de mayo de 1979,que se hizo el terror;y dice la historia leonesa, que en esa apacible madrugada, de un tranquilo y reparador sueño de sus habitantes, figuras disfrazadas con pañuelos “rojo y negro” y armados, se movían en esta Colonia al amparo de las sombras. Tocaron las puertas anunciando que la insurrección final empezaría a las 5:00 de la mañana. Y allí mismo, empezó el doloroso calvario para cuatro jóvenes, cuatro futuras esperanzas para León de Nicaragua; cuatro vidas, que fueron sesgadas en un santiamén por las hordas sedientas de sangre, de la criminal guardia somocista.
Y tomando como fuente, en citas aparecidas en un folleto que se difundió ya con el triunfo de la Revolución, encontramos lo siguiente que dice: “…eran exactamente las dos y media de la mañana, cuando sus padres (Margarita Toruño y Róger Morales), sin saber la tragedia que iban a vivir, salieron junto con los dos muchachos, Róger Benito Morales Toruño y Noel Ernesto García, hacia la calle.” Y, agrega el folleto: “Después, las bestias asesinas y genocidas guardias somocistas, le dijeron a sus padres que se metieran…”, porque les iban a dar algunas instrucciones. Ellos se metieron, y concluye la cita mencionada: “…como a los cinco minutos más o menos se escucharon las ráfagas de ametralladoras…”, ráfagas que sesgaron la vida de cuatro jóvenes en la plenitud de sus vidas: RÓGER BENITO MORALES TORUÑO, OSWALDO ALONSO PALMA. RENÉ ALONSO PALMA Y NOEL ERNESTO GARCÍA.
En aquella fatídica mañana, en tempranas horas y para cubrir tan dolorosos hechos, el periodista Bernardo Hernández Rojas, se desplazó a esta Colonia, antes que comenzáramos a transmitir la Revista Noticiosa “Nueva Nicaragua” que difundíamos en Radio Progreso de 7:00 a 7:30 a.m., logrando algunas palabras de la adolorida Madre de José Benito Morales, doña Margarita Toruño y de algunos vecinos. Esta noticia volvió a impactar los sentimientos sensibles de los leoneses. Nuevamente se crisparon los puños. Nuevamente el coraje y la decisión de empujar con mayor fuerza el final de tanta barbarie, se reveló en toda su dimensión.
Y, a 31 días del 4 de mayo de 1979, en esta ciudad de León, se empezaba a escribir con sangre, sacrifico y vidas, el parto doloroso de la Patria. Es así, que se iniciaba el camino hacia la insurrección final. Y en cada paso que se daba, muchos jóvenes iban entregando sus vidas en el camino largo de León a Managua; lo mismo pasaba en los diferentes frentes de guerra de todo el país, en los que se libraban encarnizadas batallas, en la marcha hacia la toma definitiva de la capital. Todos, todos íbamos, con una sola decisión inspiradora, conductora y ejecutante; íbamos con la firme convicción de que “Si moríamos otros nos seguirían” y que “La marcha hacia Managua no se detendría jamás.” Y no se detuvo. Es así que empezaron a sumarse jóvenes de todos los sectores. Y como un enjambre reproduciendo bríos, audacia y heroicidad, en concurrencia de espíritus, se elevaban los más nobles ideales, de una gloriosa juventud. ¡El 4 de Junio de 1979!, a media noche, se empezaba a escribir la Nueva Historia de Nicaragua. Estallaba la Insurrección Final en León.
¡Y se hizo el 19 de Julio! ¡Y el 19 de Julio, nació!
Y hoy, nosotros, vemos, como las generaciones adultas o antiguas, ─en una verdadera simbiosis con las generaciones nuevas─, escriben gloriosas páginas de la Historia Patria y de la Revolución. Y a pesar de todas las dificultades, complots, planes desestabilizadores y campañas de falsificación, se siguen escribiendo extraordinarias páginas, en defensa de las reivindicaciones conquistadas, y siempre alerta: ante un enemigo traidor y criminal. Y les decimos a estos cuatro jóvenes, que estaremos siempre en disposición permanente, en todos los terrenos, ¡Hacia Nuevas y Grandes Victorias!
¡La Juventud, las Mujeres y los Hombres siguen escribiendo esas páginas gloriosas de nuestra querida Nicaragua!
¡RÓGER BENITO MORALES TORUÑO, PRESENTE!
¡OSWALDO ALONSO PALMA, PRESENTE!
¡RENÉ ALONSO PALMA, PRESENTE!
¡NOEL ERNESTO GARCÍA, PRESENTE!
¡A LOS TREINTA Y UN AÑOS, HONOR Y GLORIA SIEMPRE, A NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES!
Fecha, 4 de mayo de 2010.
Barrio, Zaragoza, Colonia 4 de Mayo.
Ciudad, León, Nicaragua.
Autor: Edmundo Icaza Mendoza
Poeta y Periodista.
sábado, 1 de mayo de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
MI HOMENAJE AL POETA ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ
PARA ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ “POETA CHOROTEGA”
EXPRESIVO HOMENAJE
Traigo este expresivo y cariñoso presente, y vengo al mismo tiempo, a sumarme a los hombres y mujeres que mantienen viva la imagen de este hijo leonés, y por mi parte, bríndole mi Homenaje y le tributo mi sincera recordación al poeta Antenor Sandino Hernández, poeta de corazón sonoro, de cumbres y penachos que a los cuatro vientos, hizo vibrar libre en su interior, su altiva sangre india, testificando en su afirmación de siempre su linaje: “¡Yo soy hijo de América y de mi padre el Sol!”.
Antenor Sandino Hernández, el Poeta Chorotega, es el indiscutible cantor del pueblo amerindio, pueblo habitante de las llanuras nicaragüenses de León. Cantor de la esperanza, de la fuerza nueva, nervio de los pechos de la aurora; el que decía con su «Sangre India», y con lengua bravía: “…palabras de rebeldías hechas / no como las orquídeas sino cual bravas flechas».
Antenor Sandino desde muy joven, siente el llamado de las letras, el anhelo de libertad, y el llamado del amor y la esperanza. Y es tan así, que su dedicación y entusiasmo lo expresa desde que se inicia en las lides de la tipografía, cuando después de cursar su primaria tanto en Managua, como en León, entra como aprendiz de este meritorio oficio, formándose desde ahí, su inquieto y hermoso espíritu poético, y en donde, como él mismo lo dijera: “a golpe de mazo fui forjando mi ideal”. Desde joven, Antenor armoniza trabajo, aspiraciones poéticas y participación de esos anhelos de libertad y justicia. Y es ahí, también, en las lides de la tipografía de aquellos tiempos, en que va conociendo y manejando el “arte de imprimir”, llegando a tal grado, el poeta, de dominar con calidad este oficio, que luego se convertiría en parte vital de su quehacer diario.
En esta función empezó a leer obras de distintas índoles, especialmente las literarias. Aquí se adiestra y esto le permite redactar, corregir, archivar… y al mismo tiempo estudiar la difícil disciplina de la “Gramática Castellana”, de la que se volvieron duchos los maestros tipógrafos; y es en estos talleres, donde se forja intelectualmente y nace en él, la necesidad de perfeccionar su espíritu poético y fue también en este medio, donde empezó a brotar su interés, y su preocupación y afanes de lucha, por la libertad y la justicia.
Hombres de tipografía y talentosos artesanos, vieron nacer a un joven poeta, el que empezó a ser conocido como el “poeta proletario», el que escribía, y leía
sus primeros versos por los años de 1914, y el que empezó a ligarse a reconocidos intelectuales y a jóvenes poetas ─amantes y seguidores del movimiento modernista del maestro Rubén Darío─ e iniciar sus relaciones entre conocidas personalidades que lo alentaban y lo apreciaban,
ALENTADO POR PERSONALIDADES DE LEÓN
A propósito de esto, yo escuché por ejemplo decir en la «Esquina de los Sueños», ubicada diagonalmente a la Administración de Renta ─casa solariega de la familia Berríos Mayorga─, cuando se reunían personalidades de la elevación intelectual y espiritual como la de Salomón Ibarra Mayorga, el Dr. Apolonio Berríos Mayorga, Dr. Jorge Méndez, en cuyas tertulias la profesora Mariíta Berríos Mayorga, enfatizaba que éste, refiriéndose al creador de nuestro Himno Nacional, había influido enormemente en el Poeta “Chorotega”, poeta de pluma singular, fuerte y sensible;. También se le hacía especial reconocimiento a los profesores don Vicente Leiva y Miguel Cifuentes, maestros de Antenor, en sus años de escuela primaria.
Ahora, en cuanto a sus inquietudes sindicales y obreras es conocido su entusiasmo al participar en la lucha por la defensa de los trabajadores. Y ya, para el año de 1920, en esta ciudad de León había una ferviente y emprendedora actividad editorial, publicándose en las tipografías: revistas, periódicos, libros locales, folletos; y se reproducían también libros que se introducían desde el extranjero. En esta actividad ─me decía don Rigoberto Palma Sandoval, un recordado y querido dirigente sindical de esta ciudad─, “…que, es aquí, donde vemos aparecer al joven poeta Antenor Sandino Hernández, fundando el semanario “El Socialista”, junto a Leonardo Velásquez y Apolonio Palacios; y lo vemos activo, trabajando también, en la creación para aquellos días, de círculos de estudios, en los que los simpatizantes de estas ideas, se instruían con obras políticas y filosóficas. Se organizó para ese tiempo el Grupo Socialista dirigidos por Alejandro González Aragón, Leonardo Velásquez, y ahí, estaba… el poeta Antenor Sandino Hernández, junto con Apolonio Palacios, entre otros. Al joven poeta se le ve participando en la organización ─para 1924─ de la primera marcha del Primero de Mayo en esta ciudad, enfatizó el recordado dirigente sindical don Rigoberto Palma Sandoval.
Sobre la presencia y participación de Antenor Sandino Hernández, en estas acciones, lo afirma también en un artículo, el prestigiado periodista Ignacio Briones Tórrez, que dice que: “…por ellos ─refiriéndose a los periodistas Guillermo Arce y Emilio Quintana─, conocimos la existencia del poeta y periodista Antenor Sandino Hernández, fundador del semanario “El Socialista”. Aquí escribía sus artículos en favor de la causa obrera, y al poeta, lo vemos incorporado a la Federación de Obreros Nicaragüenses (FON).
Y es que Antenor Sandino Hernández, en toda su atareada vida, poco a poco fue relacionándose con hombres sobresalientes, distinguidos artesanos e intelectuales, que trabajaban en estos talleres, de la talla de Juan Felipe Toruño con quien colaboró estrechamente en la Revista quincenal "Darío" entre 1919 y 1921. Unos dicen que esta revista fue fundada en 1920 y que Juan Felipe dejó de editar hasta marzo de 1923, fecha en que abandonó su terruño.
Al poeta Antenor, le gustó desde joven participar en recitales; declamaba sus poemas en círculos de amigos; entre estudiantes universitarios y núcleos de intelectuales muy reconocidos en esta ciudad.
De tal manera que el poeta, fue armonizando en su juventud, el sobresaliente interés por la poesía, y por otra parte, su afanosa actividad sindical y reivindicadora.
APERTURA DE "MONTAÑAS DE TRINOS"
Me decía el poeta Edmundo Icaza Munguía ─mi padre─ «Hijo Dilecto de la Ciudad de León», que, era tan delicada y bravía la pluma de Antenor, que daba gusto extasiarse con sus versos, escuchar su inflexión enérgica; esos versos que eran de una entonación sonora, sencilla y elevada, donde se sentía la vibración de su estirpe poética, de su fuerza y fibra de caciques bravos o la delicadeza de su cadencia y profundidad, cuando hablaba que su corazón era una “Gota de agua que en la rosa se volvió Universo”, o cuando se refería a los caminos, lo que me hacía pensar, dice el poeta Icaza Munguía, he aquí estas líneas: “Los caminos son lágrimas que llora el universo / por cuyas alamedas pasa en carroza el verso / y la rima descalza, tal si fuera una flor.” "Sino, leámoslo en la Apertura que con delicadeza, armonía y fuerza, hace en 1952, al libro «Montañas de Trinos», de mi propia autoría…" me dijo esa vez emocionado el poeta, Edmundo Icaza Munguía:
“Abro este libro, como el abrazo de un sonoro camino, que va hacia una montaña, en cuya cima quimérica se RECORTARA en el azul del cielo, el ALMENADO castillo, hecho de ritmos y sueños donde de ha tiempo habita esa incomparable dulcinea: La Poesía.
Abro este libro y mis manos se perfuman cual si sus puertas fueran rosas y jazmines, y mis ojos se llenan de lumbre cual si en su humilde portada hubiese estado dormida la lírica estrella de Belén. Y al abrir este libro todo el corazón se me llena de montañas nicaragüenses, de montañas patrias, de esas montañas
mías tan saturadas de cedros, ojoches, de laureles y palmeras en cuyos ramajes atardecidos se adormecieran amándose y cantando los zenzontles.”
Con esta delicadeza de poeta, ternura y amor, siempre nos obsequió Antenor, su alma excelsa y la franqueza de su corazón inspirado.
CUANDO CONNOCÍ A ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ
Al poeta Antenor, yo tuve el gusto de conocerlo en la clínica de un excelente amigo mío Orlando Agüero ─”agüerito”, como afectuosamente yo le llamo─. La clínica o laboratorio, estaba situada de las "Jocotas" 1/2 c. al Norte. Ahí lo escuché múltiple veces, junto con René Maradiaga Paniagua. Y, yo muchacho, para ese entonces, siempre salía emocionado, al escuchar los versos de Antenor, con esa fuerza y nervio de las entrañas de mi tierra. Y recuerdo también, que a estas reuniones, asistía Dn. Tito Tercero.
Y fue a través de Fernando José Núñez, que recién había venido del exilio, fundando en esta ciudad, la Biblioteca Pública, «Dr. Santiago Arguello Barreto», y que precisamente, en un acto cultural realizado en dicha biblioteca, cuando estaba situada frente al costado oeste del antiguo Instituto Nacional de Occidente "Máximo Jerez"(INO), yo leí un poema de Antenor Sandino Hernández, ─más o menos en el año de 1962─ por lo que el poeta me regaló un fuerte abrazó.
¡Cuántos y tantos, hombres y mujeres de esta ciudad!, ¿no admiraron al poeta en vida? Muchos. Era muy querido el poeta.
LUIS SOLÍS: "AQUILES" o “AQUILITO
Y sobre ello, me dice Luis Solís Benavidez, el que fue bautizado por Antenor con el nombre de "Aquiles", y que no sabe si fue por fortachón o por su agilidad en atender al panida, pero la verdad, es que le tomó cariño el poeta, el que llegaba casi todos los días a la clínica de Orlando Agüero, donde Luis Solís, se convertiría en “Aquilito”, el cual aprendió y trabajo de 1963 a 1968. Entonces, la clínica estaba ubicada, de la "Proquinsa" 1/2 c. al Oeste.
Dice el bautizado "Aquiles": ▬Allí fue donde conocí al poeta Antenor Sandino. Y conocí a los que asiduamente llegaban a la clínica y que se relacionaban con Antenor entre ellos recuerdo a Rafael Lacayo Zamora, Raúl Martínez Quiroz, don Alfonso Grijalva, don Tito Tercero Lacayo, Dr. Aníbal Rosales, Dr. Francisco Rivas Bermúdez, Enrique Guerrero Herradora (El Machazo), Dn. Rafael Robelo Murillo, dueño de la "Casa del Pueblo", y el Dr. Humberto Sotomayor Ramírez. ─Y, al respecto, te voy a contar una anécdota simpática, añade "Aquiles": una vez llegó "pipilacha", el cabo Toribio Obando, buscando una botella de Whisky que le había mandado, el Cnel. José Aburto, al poeta Antenor la que no había recibido el destinatario. Con la llegada del temido personaje, todos se sorprendieron y preocupados, por ello, no sabían que explicarle. Pero, sale el chispeante "machazo": ─aquí todos somos poetas don Toribio, ¿quiere que le haga uno? Pues bien, aquí le va: "Yo sé que anda buscando/el cabo Toribio Obando/no es nada de dicharacha/es el mismo "pipilacha"/el que te va a salir capturando. ¡Todos quedaron petrificados! Y, después, de un incómodo aliento y suspiro desgarrado, el señor Toribio Obando se tiró una carcajada, y todos los presentes lo siguieron, y con ella elevaron una plegaria al cielo: ¡Gracia a Dios! Pero, el que más gozaba, era el mismo poeta "Chorotega".
EN LOS RECUERDOS DE LEÓN
Y de la gente que siempre quiso a Antenor, hay muchos que hablan de ello:
Y sobre esto nos dice el Dr. Wenceslao Mayorga Donaire, en su libro «Recuerdos de mi amado León», que el poeta Antenor Sandino Hernández: “Dejó para la posteridad y en especial para la juventud leonesa el producto de extraordinario talento y con la ayuda del Padre Azarías H. Pallais, Salomón de la Selva y José Wenceslao Mayorga Sáenz, logró editar las siguientes obras: Barro Fulgente, Alma a los vientos, Novios de Provincia, este último fue un precioso cuento inspirado por el amor que le profesaba a su prima María de las Mercedes, y Tiangue o Mercado Indio. Y añade: “Siempre fue un admirador loco del General Augusto César Sandino, a quien dedica un poema que tituló Odisea de Sandino», dice entre otras cosas el autor del libro.
Hay quienes me dicen que quedó sin publicar la colección de cuentos "Novios de Provincia". Otras obras que no pudieron publicarse fueron: Las Campanas de mi ciudad natal, Cerámica y Xilófono.
Yo, sobre este particular, he tratado de encontrar trabajos de Antenor, que sé que existen en manos de amigos, pero se ha hecho imposible. Aunque sí seguimos con el deseo, como es, el de crear en la red cibernética, una Web para el poeta apreciado el poeta “Chorotega”.
EL CONTROVERSIAL FERNANDO J. NÚÑEZ HABLA
Entrevistamos a Fernando J. Núñez, un sobresaliente lector, orador, hombre polémico, discutidor encendido y Director de la Biblioteca “Dr. Santiago Arguello”, el que nos dice:
Antenor, trabajo en los Hechos, que estaba ubicado de la esquina occidental del mercado central ½ c. al Sur, propiedad del Colegio Tridentino San Ramón, y fue en esta tipografía, donde imprimió “Barro Fulgente” y “Alma a los Vientos”, y recuerdo que era dirigida por don Carlos Argeñal Molina. No sé por qué o cual fue la desavenencia, que el poeta tuvo con Dn. Carlos Argeñal, que éste último le retuvo “Collar del Istmo: Versos de la Tarde”, pero al final llegaron a feliz acuerdo y Antenor pudo divulgar su libro.
Un personaje radial muy famoso, conocido como el “Vizconde de los Olivos”, y que venía de “Radio Brumas” de Jinotega, y muy amigo, íntimo del periodista Lorenzo Sofonías Mayorga, lo contactó y con él, divulgó su libro: “De mis tierras las purísimas son”.
En 1967, Antenor Sandino Hernández, triunfa en el certamen que la Alcaldía de León, auspiciara, en el ramo de poesía. El poeta, luego fue llevado en comitiva a la Biblioteca Pública “Dr. Santiago Arguello”, donde se le homenajeó a todo “meter”, enfatiza Fernando J. Núñez, su Director. La biblioteca quedaba en ese entonces en la casa que fue del Coronel Joaquín Arrechavala de Vílchez, de la que se contaba que había tesoros enterrados, por lo que el controversial personaje, abrió infinidades de hoyos, que casi la deja en "zancos" o como "La Casita en el Aire" del Trío Las Rosas". Ésta esquina, estaba ubicada, de donde fue el Teatro González 1 ½ c. al Sur.
En ese mismo año, a finales de 1967, en la misma biblioteca, se develizó su retrato y se le tributó un “Sentido y Merecido Homenaje”, en el que participaron los poetas, Joaquín Sacasa Sacasa y Edmundo Icaza Munguía, y desde Masaya, vino a felicitarlo y a participar en los festejos, don Alberto Bendaña, reconocido historiador y Director del Archivo de la Nación, que estaba en la capital, y que hoy se conoce como el Archivo Nacional. Esta vez la biblioteca estaba situada del Hotel América 1 c. al Sur, y en la cuadra del popular “Cucaracha” de Dn. Félix Hernández, donde felizmente terminaron el festejo.
Cuando Fernando J. Núñez, se dio cuenta que Antenor había fallecido, se dirigió acompañado de León Cortés Castellón, a la casa del poeta, la que estaba situada de “La Ronda de Sutiava” 1 ½ c. al oeste. Luego, después de haber estado un rato, compungidos se trasladaron dos cuadras más al oeste y entraron al “Patiecito”, donde encontraron a Nuncio Gutiérrez y Pablo Pérez Oviedo con otros parroquianos, eran como las 11:00 de la mañana del 20 de octubre de 1969, instante en que comunicaron el fatal suceso; además manifestaron los recién llegados, la necesidad que había de hacer algunas gestiones, para la obtención de un ataúd, y darle cristiana sepultura al apreciado y querido poeta Antenor Sandino Hernández.
El grupo se dirigió a la “Funerario Bonilla” y los recibió Dn. Manuel Bonilla, su propietario, que con mucha gentileza los atendió, y les manifestó, que otro
grupo se había hecho presente, entre ellos Orlando Agüero, con el mismo propósito.
Me da fe, Fernando J. Núñez, en honor a la verdad, que cuando ellos estaban hablando con Dn. Manuel Bonilla, éste recibió una llamada del Cnel. José Aburto, el que le expresó que se iba a ser cargo del ataúd y que se escogiera el mejor. A la hora de la vela, fueron a traer sus restos mortales para rendirle guardia de honor, en capilla ardiente en la casa del doctor Derbyshire, situada esquina opuesta a la plazoleta o atrio de la Iglesia de San Francisco, local donde funcionaba entonces, la biblioteca en mención.
Los oradores fueron entre otros: El Ilustrísimo Obispo de León, Augusto Oviedo y Reyes, de pluma delicada, compadre y amigo de Antenor. Otros muy buenos amigos, los poetas Joaquín Sacasa Sacasa y Edmundo Icaza Munguía. También hizo uso de la palabra, el poeta Máximo Guillermo Alonso.
Y hace énfasis Fernando, en lo siguiente:
Hay quienes quieres denigrar la poesía de Antenor, pero intelectuales de la calidad de Julio Valle-Castillo, dicen lo contrario; hasta en un libro antológico aparece Antenor cerrando el "modernismo", afirma Fernando J. Núñez y agrega lo siguiente: "yo, yo... con estos mis propios oídos, le he escuchado decir, y en varias oportunidades, que Antenor con su soneto "Mi Prima", el poeta, 'cierra espléndidamente el modernismo de Nicaragua' y 'constituye uno de los mejores textos que se han escrito en América'”.
EL “CARIÑOSO DESDÉN”
Carlos Quintana, en su trabajo aparecido en uno de los rotativos de Managua, nos dice:
“A pesar de la amabilidad que quería demostrar la intelectualidad leonesa, existía siempre una muralla insalvable entre los de buenas familias y las de origen humilde, siendo este aspecto más acentuado en la “alta sociedad”; quien aún conociendo su alto quilataje poético, debido a su fisonomía indígena, siempre lo trataron con “cariñoso desdén”; por lo que él en cierta ocasión se lamenta dolorosamente “de las vestimentas de poeta y de payaso que la vida lo obligaba a llevar”. Poco a poco en su desafío continuo con la vida, siempre escaso de recursos, igual que rosas se van marchitando en el agreste camino sus ilusiones, aspiraciones y proyectos; y proclive por su sensibilidad poética, cae en las garras del alcohol, que sería el confidente de sus penas, desaires y fracasos, y un fiel compañero hasta en sus últimos días.”
“A pesar de sus rutinarios altibajos, su lira nunca calla, enhebra versos para toda ocasión, cumpleaños, bodas, amistades, etc., que van acompañados de alguna ayuda económica y, además, el fuego de aquel líquido letal enciende continuamente la antorcha de su inspiración, que se desborda en sus sonetos y otras métricas, sobre las mesas de bares y cantinas leonesas.”
“Vaya un homenaje al “Poeta Chorotega”, icono de nuestra autenticidad y criollo paradigma, que logró siempre hacer lirios sus versos y convertir en rosas líricas sus rimas; para ofrendarlas cargadas de metáforas: ¡Ante el altar sagrado de su patria!”. Así concluye su artículo Carlos Quintana.
DATOS INTERESANTES DEL POETA
Ahora, nos vienen estos datos, de Ramón Maldonado G., el que subraya que:
“Muchos de los grandes hombres por su humildad y modestia, son poco conocidos por falta de recursos propios y apoyo e interés en los gobiernos que carecen de sensibilidad por la cultura, literatura e historia de sus pueblos.
Sin embargo, debe reconocerse que algunos medios de comunicación de Nicaragua, sí se han interesado por que se conozca la vida y obras de grandes intelectuales de nuestro país.
Es así como he podido encontrar datos interesantes de la vida del humilde poeta chorotega leonés don Juan Bautista Antenor Sandino Hernández, nacido en León, el 23 de junio de 1899, siendo hijo de Nicolás Sandino Valle (albañil) y de Antonia Hernández Palma (comerciante). Realizó estudios de primaria en Managua y León, siendo los profesores Vicente Leiva, Miguel Cifuentes y Salomón Ibarra Mayorga (compositor del Himno Nacional), quienes más influyeron en su vida personal y literaria.
La niñez del poeta don Antenor, transcurrió sin mayor trascendencia dentro de las limitaciones económicas propias de su origen, fue una niñez sencilla y apacible, pero no desdichada porque fue poseído por el dios de la poesía.
Sus rasgos físicos de la raza chorotega se mezclaron con la belleza y numen de su poesía que fue el canto que expresó el espíritu rebelde pero inteligente de esa raza.
Por eso lo identificaron como el “poeta chorotega”, el de metáforas elegantes, lenguaje preciso, precioso y sencillo, como salido de un diccionario propio elaborado en una academia de su producción.
Su carácter, personalidad, entorno familiar y social, le impulsaron a llevar en su mano la antorcha de la poesía, con la que supo caminar entre un modernismo y un vanguardismo que lo recibía como en un nuevo amanecer cultural.” Es lo que nos dice entre otras cosas, Ramón Baldonado G.
OBRAS DE ANTENOR SANDINO
Recabando información podemos dar a conocer las obras del "Chorotega":
"Barro Fulgente" (1926),"Alma a los Vientos" (1945),"Tiangue o Mercado Indio y otros poemas" (1956); "De mis Tierras las Purísimas son (1957; "El Cuaderno de mi Tierra" (1959); "Collar del Istmo: Versos de la Tarde" (1960); "Coplas de la Gigantonas de mi Tierra" (1964).
Semanario el Socialista, fundador y periodista, junto con Apolonio Palacios y Leonardo Velázquez.
Suplementos de la Revista Arte y Vida, los publica en 1939.
Poemas famosos:
"La Odisea al General Sandino" (como admirador del General de Hombres Libres y del Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN); "Amor", poema premiado con el Lirio de Oro en los Juegos Florales de 1935 en León; "Estancias Aborígenes", poema premiado en Masaya, por la Cámara Junior, quien celebraba el concurso de India Bonita (1960); "Sangre India", en 1949, como un manifiesto del sentir de nuestro pueblo ante la intervención gringa. En esos tiempos, en el Campo de Marte, en Managua, flameaba la bandera de los Estados Unidos.
Himnos:
Canto al Pueblo de Larreynaga (1937) y dedicado al Cnel. Manuel Ignacio Pereira y a los compañeros, Antonio y Juan Cruz.
Himno de la Construcción, éste fue entregado por el periodista Ramón Augusto Sandino en Junio de 1974, al dirigente sindical del SCAAS, Daniel Izaguirre Téllez.
UNA RELIQUIA
Dice el Profesor y Poeta, Pedro Alfonso Morales Ruiz, que recibió de regalo un paquete pero que éste se está deshaciendo, y son nada menos que los poemas de "Alma a los Vientos", de Antenor Sandino. Es un pesar, porque están de "veme y no me toqués" y tiene la estructura siguiente: "En el índice de dicho libro puede apreciarse que la obra está estructurada en siete secciones: I - Bajo un árbol que tenga claridad de luceros (21 poemas), II - Ofrendas (21 poemas), III - Lámparas votivas (9 poemas), IV - Parábola sedienta (8 poemas), V - En los jardines de la esfinge (15 poemas), VI – La odisea del General Sandino (3 poemas), VII - Vendimia roja (12 poemas)".
No se pueden ni tocar las hojas, porque se deshacen. Es una lástima. ¡Y, cómo hacer un trabajo de dicha obra? La misión pareciera imposible, para el sobresaliente pedagogo de la ciudad de Telica, tierra de mi amantísima "Madre", María Elsa Mendoza Parajón.
El poeta Pedro Alfonso Morales Ruiz, es otro de los intelectuales interesados en rescatar la obra del Poeta “Chorotega”.
RECORDANDO TIEMPOS IDOS
Un día en plena guerra (1979), se aparecen: Bernardo Hernández Rojas, Alfredo Tórrez Pérez y Francisco Rojas, al puesto de abastecimiento para el barrio ─sector de la Administración de Rentas 2 c. al Sur, lugar en el que estaba trabajando en apoyo a la población en los requerimientos para la respectiva alimentación─, y me dijeron, que al Estado Mayor Militar de la insurrección, le urgía sacar una radio al aire.
Inmediatamente me despedí de Porfirio Valladares Zelaya, conocido como el poeta de Las Libertades y gran admirador del poeta “Chorotega”, con el que tuve la oportunidad de platicar mucho sobre su amistad con el poeta “chorotega”, el que también llegaba a su taller. Al despedirme me dijo: “si vas a sacar una radio, ─que fue la Radio Venceremos─ hacedlo con ¡Viva León Jodido! y la ¡Mora Limpia!” Y que esos sean tus temas. Y así se hizo.
Fuimos llamando a los hombres y mujeres de radio. Y entonces se apareció Melba Sandino Centeno, hija del poeta Antenor Sandino Hernández. Y desde ahí, se quedó colaborando conmigo en el círculo abierto. Mientras que, con otros compañeros, organizamos a los periodistas que eran afiliados a la “Asociación de Periodistas Independientes de León” (APIL), fundada por el año 1976, por Eligio Álvarez Montalván, Chuno Blandón y Wilfredo López Valladares. Recuerdo, también, a Roger Pineda, un extraordinario colaborador, muy apreciado por mí. Resulta, que cuando esta emisora abrió las puertas al público, la Melba, pasó a ser locutora, y con el suceso doloroso de la muerte del Comandante Oscar Somarriba, le dije, ─vení, vos, tenés que traerme las grabaciones pertinentes, y una entrevista exclusiva. Te vas integrar a este grupo. Yo había distribuido las tareas a todos los muchachos, pero la situación ameritaba material para su difusión para nosotros en León, y para La Voz de Nicaragua. ─¿Y cómo lo hago? ─¡Haber, te voy a decir cómo! Desde ese instante, fue el bautizo de fuego para la nueva periodista: la hija del poeta “Chorotega”
Recuerdo que una vez, en los años primaverales, ─porque, era una muchacha bien bonita─, yo le pedí un pañuelo, cuando ella pasaba a la Escuela Superior de Mujeres “Juanita Pinell”, y me lo dio, tenía un olor florecido a años juveniles. Conocí a su mamá, Dña. Soledad Centeno, cuando vivían de la “Esquina de Luis Mena”, unas 15 vrs. arriba, tal vez era por el año de 1959 ó 1960. El poeta era amable y serio al mismo tiempo. Yo entraba al patio colonial. Un cuadrado con paredes altas de adobe. Había una temperatura de humedad y silencio. Y una sabrosura, que no podría explicar.
Con Ramón Augusto Sandino Centeno (RANSAN), colaboré en “Enfoque de Noticias”. Y cuando él falleció, tomé la palabra en el atrio de la Insigne Basílica de la Catedral. y ya, en el Cementerio de Guadalupe, al momento que lo estaban depositando en su cristina sepultura, se dejó oír la magnífica voz de esas, de la “que nunca se apaga”, era Dn. Roger Morales Meza (Róger del Moral), que rascó la guitarra y empezó a entonar “El Rey”, y todos al unísono, cantábamos, y se multiplicaron las libaciones en el momento del dolor, y en la emoción del canto y la bajada de RANSAN a su última morada, casi, pero, casi, me voy con Augusto Ramón Sandino Centeno, sino ha sido alguien que me agarró del cuello de la camisa y me puso firme en el montículo, a la orilla de la tumba.
Otros hijos del poeta, son: Miriam y Miguel Ángel Sandino Centeno, este último, vive en El viejo, en una reposada casa, y en el patio crece un hermoso árbol de Aguacates ─el que el poeta, que no es poeta, pero tiene alma de poeta y es mejor que muchos poetas, (ahora le llaman “La Tajona” de los intelectuales o la Enciclopedia Andante, a partir de recitar algo del poeta griego, Esquilos)─, y me refiero a Dn. Fernando J. Núñez, el que nos ha traído para saborear estos aguacates y acompañarlo de una “lijita fina”, con declamaciones y sobre todo del soneto “María de Las Mercedes, se llamaba mi prima”. O de Carta a Fanny del Libertador Simón Bolívar.
Por todo lo anterior, y por mi recuerdo indeleble, que tengo del “Chorotega”, escribo estas notas.
Por todo lo anterior, y por mi recuerdo indeleble, que tengo del “Chorotega”, escribo estas notas.
Y HOY TE TRAIGO A TI, ANTENOR:
LO QUE SIENTO
Recordando al Poeta Antenor Sandino,
-donde “Chico Maturranga”-: ¡al saborear
las deliciosas mojarritas tostadas!.
***
Al escribir
siento vivir
reminiscencias,
como estampas nítidas
[que “mí yo” desenvuelve,
a partir de cómo habla mi espíritu
de un mundo de ensueños
que flota en mis interioridades
y que al despertar mi mente,
[lo activa
al elevar la esencia misma,
en las ideas,
del reflejo fiel de lo que anida en mí;
realidad vívida y gratificante,
en las ansias bellas de mi peregrinar.
Es la idea hablando desde la fuente
que acopia
[lo vivido y lo ido,
en la presencia de la evocación
del misterio de los sueños,
y en la visión que me inspira
para escribir estos versos.
¡Poeta, “Chorotega”!
Tu luz que irradias en el recuerdo
[persistente,
es más luminosa que la sentida en el abrigo
de mi corazón
cuando estreché tu mano.
Fue la experiencia más grata
hallada aquella tarde
[donde “Chico Maturranga”,
¡En la que me encontré a mí mismo!,
abrazando el esplendor
de una rica magnificencia espiritual,
desprendida de una generosidad sin igual,
que solo tus versos podían lucir
[la grandeza de tu alma.
Te sentaste al lado del “Niño Noguera”.
Y entre “mojarritas deliciosas" y libaciones
[exquisitas,
decías versos en tu hablar peculiar,
y en cada frase, yo me elevaba
entre un incienso venerable y virtuoso de melodías.
Poeta, ha salido a flote un sentido sueño
expresado en estas líneas,
¡del que un día estrechó tu mano!
Edmundo Icaza Mendoza (edicamen).
4:00 p.m. del 11 de Septiembre del 2002
“Rosticería Lee”, León, Nicaragua.
EXPRESIVO HOMENAJE
Traigo este expresivo y cariñoso presente, y vengo al mismo tiempo, a sumarme a los hombres y mujeres que mantienen viva la imagen de este hijo leonés, y por mi parte, bríndole mi Homenaje y le tributo mi sincera recordación al poeta Antenor Sandino Hernández, poeta de corazón sonoro, de cumbres y penachos que a los cuatro vientos, hizo vibrar libre en su interior, su altiva sangre india, testificando en su afirmación de siempre su linaje: “¡Yo soy hijo de América y de mi padre el Sol!”.
Antenor Sandino Hernández, el Poeta Chorotega, es el indiscutible cantor del pueblo amerindio, pueblo habitante de las llanuras nicaragüenses de León. Cantor de la esperanza, de la fuerza nueva, nervio de los pechos de la aurora; el que decía con su «Sangre India», y con lengua bravía: “…palabras de rebeldías hechas / no como las orquídeas sino cual bravas flechas».
Antenor Sandino desde muy joven, siente el llamado de las letras, el anhelo de libertad, y el llamado del amor y la esperanza. Y es tan así, que su dedicación y entusiasmo lo expresa desde que se inicia en las lides de la tipografía, cuando después de cursar su primaria tanto en Managua, como en León, entra como aprendiz de este meritorio oficio, formándose desde ahí, su inquieto y hermoso espíritu poético, y en donde, como él mismo lo dijera: “a golpe de mazo fui forjando mi ideal”. Desde joven, Antenor armoniza trabajo, aspiraciones poéticas y participación de esos anhelos de libertad y justicia. Y es ahí, también, en las lides de la tipografía de aquellos tiempos, en que va conociendo y manejando el “arte de imprimir”, llegando a tal grado, el poeta, de dominar con calidad este oficio, que luego se convertiría en parte vital de su quehacer diario.
En esta función empezó a leer obras de distintas índoles, especialmente las literarias. Aquí se adiestra y esto le permite redactar, corregir, archivar… y al mismo tiempo estudiar la difícil disciplina de la “Gramática Castellana”, de la que se volvieron duchos los maestros tipógrafos; y es en estos talleres, donde se forja intelectualmente y nace en él, la necesidad de perfeccionar su espíritu poético y fue también en este medio, donde empezó a brotar su interés, y su preocupación y afanes de lucha, por la libertad y la justicia.
Hombres de tipografía y talentosos artesanos, vieron nacer a un joven poeta, el que empezó a ser conocido como el “poeta proletario», el que escribía, y leía
sus primeros versos por los años de 1914, y el que empezó a ligarse a reconocidos intelectuales y a jóvenes poetas ─amantes y seguidores del movimiento modernista del maestro Rubén Darío─ e iniciar sus relaciones entre conocidas personalidades que lo alentaban y lo apreciaban,
ALENTADO POR PERSONALIDADES DE LEÓN
A propósito de esto, yo escuché por ejemplo decir en la «Esquina de los Sueños», ubicada diagonalmente a la Administración de Renta ─casa solariega de la familia Berríos Mayorga─, cuando se reunían personalidades de la elevación intelectual y espiritual como la de Salomón Ibarra Mayorga, el Dr. Apolonio Berríos Mayorga, Dr. Jorge Méndez, en cuyas tertulias la profesora Mariíta Berríos Mayorga, enfatizaba que éste, refiriéndose al creador de nuestro Himno Nacional, había influido enormemente en el Poeta “Chorotega”, poeta de pluma singular, fuerte y sensible;. También se le hacía especial reconocimiento a los profesores don Vicente Leiva y Miguel Cifuentes, maestros de Antenor, en sus años de escuela primaria.
Ahora, en cuanto a sus inquietudes sindicales y obreras es conocido su entusiasmo al participar en la lucha por la defensa de los trabajadores. Y ya, para el año de 1920, en esta ciudad de León había una ferviente y emprendedora actividad editorial, publicándose en las tipografías: revistas, periódicos, libros locales, folletos; y se reproducían también libros que se introducían desde el extranjero. En esta actividad ─me decía don Rigoberto Palma Sandoval, un recordado y querido dirigente sindical de esta ciudad─, “…que, es aquí, donde vemos aparecer al joven poeta Antenor Sandino Hernández, fundando el semanario “El Socialista”, junto a Leonardo Velásquez y Apolonio Palacios; y lo vemos activo, trabajando también, en la creación para aquellos días, de círculos de estudios, en los que los simpatizantes de estas ideas, se instruían con obras políticas y filosóficas. Se organizó para ese tiempo el Grupo Socialista dirigidos por Alejandro González Aragón, Leonardo Velásquez, y ahí, estaba… el poeta Antenor Sandino Hernández, junto con Apolonio Palacios, entre otros. Al joven poeta se le ve participando en la organización ─para 1924─ de la primera marcha del Primero de Mayo en esta ciudad, enfatizó el recordado dirigente sindical don Rigoberto Palma Sandoval.
Sobre la presencia y participación de Antenor Sandino Hernández, en estas acciones, lo afirma también en un artículo, el prestigiado periodista Ignacio Briones Tórrez, que dice que: “…por ellos ─refiriéndose a los periodistas Guillermo Arce y Emilio Quintana─, conocimos la existencia del poeta y periodista Antenor Sandino Hernández, fundador del semanario “El Socialista”. Aquí escribía sus artículos en favor de la causa obrera, y al poeta, lo vemos incorporado a la Federación de Obreros Nicaragüenses (FON).
Y es que Antenor Sandino Hernández, en toda su atareada vida, poco a poco fue relacionándose con hombres sobresalientes, distinguidos artesanos e intelectuales, que trabajaban en estos talleres, de la talla de Juan Felipe Toruño con quien colaboró estrechamente en la Revista quincenal "Darío" entre 1919 y 1921. Unos dicen que esta revista fue fundada en 1920 y que Juan Felipe dejó de editar hasta marzo de 1923, fecha en que abandonó su terruño.
Al poeta Antenor, le gustó desde joven participar en recitales; declamaba sus poemas en círculos de amigos; entre estudiantes universitarios y núcleos de intelectuales muy reconocidos en esta ciudad.
De tal manera que el poeta, fue armonizando en su juventud, el sobresaliente interés por la poesía, y por otra parte, su afanosa actividad sindical y reivindicadora.
APERTURA DE "MONTAÑAS DE TRINOS"
Me decía el poeta Edmundo Icaza Munguía ─mi padre─ «Hijo Dilecto de la Ciudad de León», que, era tan delicada y bravía la pluma de Antenor, que daba gusto extasiarse con sus versos, escuchar su inflexión enérgica; esos versos que eran de una entonación sonora, sencilla y elevada, donde se sentía la vibración de su estirpe poética, de su fuerza y fibra de caciques bravos o la delicadeza de su cadencia y profundidad, cuando hablaba que su corazón era una “Gota de agua que en la rosa se volvió Universo”, o cuando se refería a los caminos, lo que me hacía pensar, dice el poeta Icaza Munguía, he aquí estas líneas: “Los caminos son lágrimas que llora el universo / por cuyas alamedas pasa en carroza el verso / y la rima descalza, tal si fuera una flor.” "Sino, leámoslo en la Apertura que con delicadeza, armonía y fuerza, hace en 1952, al libro «Montañas de Trinos», de mi propia autoría…" me dijo esa vez emocionado el poeta, Edmundo Icaza Munguía:
“Abro este libro, como el abrazo de un sonoro camino, que va hacia una montaña, en cuya cima quimérica se RECORTARA en el azul del cielo, el ALMENADO castillo, hecho de ritmos y sueños donde de ha tiempo habita esa incomparable dulcinea: La Poesía.
Abro este libro y mis manos se perfuman cual si sus puertas fueran rosas y jazmines, y mis ojos se llenan de lumbre cual si en su humilde portada hubiese estado dormida la lírica estrella de Belén. Y al abrir este libro todo el corazón se me llena de montañas nicaragüenses, de montañas patrias, de esas montañas
mías tan saturadas de cedros, ojoches, de laureles y palmeras en cuyos ramajes atardecidos se adormecieran amándose y cantando los zenzontles.”
Con esta delicadeza de poeta, ternura y amor, siempre nos obsequió Antenor, su alma excelsa y la franqueza de su corazón inspirado.
CUANDO CONNOCÍ A ANTENOR SANDINO HERNÁNDEZ
Al poeta Antenor, yo tuve el gusto de conocerlo en la clínica de un excelente amigo mío Orlando Agüero ─”agüerito”, como afectuosamente yo le llamo─. La clínica o laboratorio, estaba situada de las "Jocotas" 1/2 c. al Norte. Ahí lo escuché múltiple veces, junto con René Maradiaga Paniagua. Y, yo muchacho, para ese entonces, siempre salía emocionado, al escuchar los versos de Antenor, con esa fuerza y nervio de las entrañas de mi tierra. Y recuerdo también, que a estas reuniones, asistía Dn. Tito Tercero.
Y fue a través de Fernando José Núñez, que recién había venido del exilio, fundando en esta ciudad, la Biblioteca Pública, «Dr. Santiago Arguello Barreto», y que precisamente, en un acto cultural realizado en dicha biblioteca, cuando estaba situada frente al costado oeste del antiguo Instituto Nacional de Occidente "Máximo Jerez"(INO), yo leí un poema de Antenor Sandino Hernández, ─más o menos en el año de 1962─ por lo que el poeta me regaló un fuerte abrazó.
¡Cuántos y tantos, hombres y mujeres de esta ciudad!, ¿no admiraron al poeta en vida? Muchos. Era muy querido el poeta.
LUIS SOLÍS: "AQUILES" o “AQUILITO
Y sobre ello, me dice Luis Solís Benavidez, el que fue bautizado por Antenor con el nombre de "Aquiles", y que no sabe si fue por fortachón o por su agilidad en atender al panida, pero la verdad, es que le tomó cariño el poeta, el que llegaba casi todos los días a la clínica de Orlando Agüero, donde Luis Solís, se convertiría en “Aquilito”, el cual aprendió y trabajo de 1963 a 1968. Entonces, la clínica estaba ubicada, de la "Proquinsa" 1/2 c. al Oeste.
Dice el bautizado "Aquiles": ▬Allí fue donde conocí al poeta Antenor Sandino. Y conocí a los que asiduamente llegaban a la clínica y que se relacionaban con Antenor entre ellos recuerdo a Rafael Lacayo Zamora, Raúl Martínez Quiroz, don Alfonso Grijalva, don Tito Tercero Lacayo, Dr. Aníbal Rosales, Dr. Francisco Rivas Bermúdez, Enrique Guerrero Herradora (El Machazo), Dn. Rafael Robelo Murillo, dueño de la "Casa del Pueblo", y el Dr. Humberto Sotomayor Ramírez. ─Y, al respecto, te voy a contar una anécdota simpática, añade "Aquiles": una vez llegó "pipilacha", el cabo Toribio Obando, buscando una botella de Whisky que le había mandado, el Cnel. José Aburto, al poeta Antenor la que no había recibido el destinatario. Con la llegada del temido personaje, todos se sorprendieron y preocupados, por ello, no sabían que explicarle. Pero, sale el chispeante "machazo": ─aquí todos somos poetas don Toribio, ¿quiere que le haga uno? Pues bien, aquí le va: "Yo sé que anda buscando/el cabo Toribio Obando/no es nada de dicharacha/es el mismo "pipilacha"/el que te va a salir capturando. ¡Todos quedaron petrificados! Y, después, de un incómodo aliento y suspiro desgarrado, el señor Toribio Obando se tiró una carcajada, y todos los presentes lo siguieron, y con ella elevaron una plegaria al cielo: ¡Gracia a Dios! Pero, el que más gozaba, era el mismo poeta "Chorotega".
EN LOS RECUERDOS DE LEÓN
Y de la gente que siempre quiso a Antenor, hay muchos que hablan de ello:
Y sobre esto nos dice el Dr. Wenceslao Mayorga Donaire, en su libro «Recuerdos de mi amado León», que el poeta Antenor Sandino Hernández: “Dejó para la posteridad y en especial para la juventud leonesa el producto de extraordinario talento y con la ayuda del Padre Azarías H. Pallais, Salomón de la Selva y José Wenceslao Mayorga Sáenz, logró editar las siguientes obras: Barro Fulgente, Alma a los vientos, Novios de Provincia, este último fue un precioso cuento inspirado por el amor que le profesaba a su prima María de las Mercedes, y Tiangue o Mercado Indio. Y añade: “Siempre fue un admirador loco del General Augusto César Sandino, a quien dedica un poema que tituló Odisea de Sandino», dice entre otras cosas el autor del libro.
Hay quienes me dicen que quedó sin publicar la colección de cuentos "Novios de Provincia". Otras obras que no pudieron publicarse fueron: Las Campanas de mi ciudad natal, Cerámica y Xilófono.
Yo, sobre este particular, he tratado de encontrar trabajos de Antenor, que sé que existen en manos de amigos, pero se ha hecho imposible. Aunque sí seguimos con el deseo, como es, el de crear en la red cibernética, una Web para el poeta apreciado el poeta “Chorotega”.
EL CONTROVERSIAL FERNANDO J. NÚÑEZ HABLA
Entrevistamos a Fernando J. Núñez, un sobresaliente lector, orador, hombre polémico, discutidor encendido y Director de la Biblioteca “Dr. Santiago Arguello”, el que nos dice:
Antenor, trabajo en los Hechos, que estaba ubicado de la esquina occidental del mercado central ½ c. al Sur, propiedad del Colegio Tridentino San Ramón, y fue en esta tipografía, donde imprimió “Barro Fulgente” y “Alma a los Vientos”, y recuerdo que era dirigida por don Carlos Argeñal Molina. No sé por qué o cual fue la desavenencia, que el poeta tuvo con Dn. Carlos Argeñal, que éste último le retuvo “Collar del Istmo: Versos de la Tarde”, pero al final llegaron a feliz acuerdo y Antenor pudo divulgar su libro.
Un personaje radial muy famoso, conocido como el “Vizconde de los Olivos”, y que venía de “Radio Brumas” de Jinotega, y muy amigo, íntimo del periodista Lorenzo Sofonías Mayorga, lo contactó y con él, divulgó su libro: “De mis tierras las purísimas son”.
En 1967, Antenor Sandino Hernández, triunfa en el certamen que la Alcaldía de León, auspiciara, en el ramo de poesía. El poeta, luego fue llevado en comitiva a la Biblioteca Pública “Dr. Santiago Arguello”, donde se le homenajeó a todo “meter”, enfatiza Fernando J. Núñez, su Director. La biblioteca quedaba en ese entonces en la casa que fue del Coronel Joaquín Arrechavala de Vílchez, de la que se contaba que había tesoros enterrados, por lo que el controversial personaje, abrió infinidades de hoyos, que casi la deja en "zancos" o como "La Casita en el Aire" del Trío Las Rosas". Ésta esquina, estaba ubicada, de donde fue el Teatro González 1 ½ c. al Sur.
En ese mismo año, a finales de 1967, en la misma biblioteca, se develizó su retrato y se le tributó un “Sentido y Merecido Homenaje”, en el que participaron los poetas, Joaquín Sacasa Sacasa y Edmundo Icaza Munguía, y desde Masaya, vino a felicitarlo y a participar en los festejos, don Alberto Bendaña, reconocido historiador y Director del Archivo de la Nación, que estaba en la capital, y que hoy se conoce como el Archivo Nacional. Esta vez la biblioteca estaba situada del Hotel América 1 c. al Sur, y en la cuadra del popular “Cucaracha” de Dn. Félix Hernández, donde felizmente terminaron el festejo.
Cuando Fernando J. Núñez, se dio cuenta que Antenor había fallecido, se dirigió acompañado de León Cortés Castellón, a la casa del poeta, la que estaba situada de “La Ronda de Sutiava” 1 ½ c. al oeste. Luego, después de haber estado un rato, compungidos se trasladaron dos cuadras más al oeste y entraron al “Patiecito”, donde encontraron a Nuncio Gutiérrez y Pablo Pérez Oviedo con otros parroquianos, eran como las 11:00 de la mañana del 20 de octubre de 1969, instante en que comunicaron el fatal suceso; además manifestaron los recién llegados, la necesidad que había de hacer algunas gestiones, para la obtención de un ataúd, y darle cristiana sepultura al apreciado y querido poeta Antenor Sandino Hernández.
El grupo se dirigió a la “Funerario Bonilla” y los recibió Dn. Manuel Bonilla, su propietario, que con mucha gentileza los atendió, y les manifestó, que otro
grupo se había hecho presente, entre ellos Orlando Agüero, con el mismo propósito.
Me da fe, Fernando J. Núñez, en honor a la verdad, que cuando ellos estaban hablando con Dn. Manuel Bonilla, éste recibió una llamada del Cnel. José Aburto, el que le expresó que se iba a ser cargo del ataúd y que se escogiera el mejor. A la hora de la vela, fueron a traer sus restos mortales para rendirle guardia de honor, en capilla ardiente en la casa del doctor Derbyshire, situada esquina opuesta a la plazoleta o atrio de la Iglesia de San Francisco, local donde funcionaba entonces, la biblioteca en mención.
Los oradores fueron entre otros: El Ilustrísimo Obispo de León, Augusto Oviedo y Reyes, de pluma delicada, compadre y amigo de Antenor. Otros muy buenos amigos, los poetas Joaquín Sacasa Sacasa y Edmundo Icaza Munguía. También hizo uso de la palabra, el poeta Máximo Guillermo Alonso.
Y hace énfasis Fernando, en lo siguiente:
Hay quienes quieres denigrar la poesía de Antenor, pero intelectuales de la calidad de Julio Valle-Castillo, dicen lo contrario; hasta en un libro antológico aparece Antenor cerrando el "modernismo", afirma Fernando J. Núñez y agrega lo siguiente: "yo, yo... con estos mis propios oídos, le he escuchado decir, y en varias oportunidades, que Antenor con su soneto "Mi Prima", el poeta, 'cierra espléndidamente el modernismo de Nicaragua' y 'constituye uno de los mejores textos que se han escrito en América'”.
EL “CARIÑOSO DESDÉN”
Carlos Quintana, en su trabajo aparecido en uno de los rotativos de Managua, nos dice:
“A pesar de la amabilidad que quería demostrar la intelectualidad leonesa, existía siempre una muralla insalvable entre los de buenas familias y las de origen humilde, siendo este aspecto más acentuado en la “alta sociedad”; quien aún conociendo su alto quilataje poético, debido a su fisonomía indígena, siempre lo trataron con “cariñoso desdén”; por lo que él en cierta ocasión se lamenta dolorosamente “de las vestimentas de poeta y de payaso que la vida lo obligaba a llevar”. Poco a poco en su desafío continuo con la vida, siempre escaso de recursos, igual que rosas se van marchitando en el agreste camino sus ilusiones, aspiraciones y proyectos; y proclive por su sensibilidad poética, cae en las garras del alcohol, que sería el confidente de sus penas, desaires y fracasos, y un fiel compañero hasta en sus últimos días.”
“A pesar de sus rutinarios altibajos, su lira nunca calla, enhebra versos para toda ocasión, cumpleaños, bodas, amistades, etc., que van acompañados de alguna ayuda económica y, además, el fuego de aquel líquido letal enciende continuamente la antorcha de su inspiración, que se desborda en sus sonetos y otras métricas, sobre las mesas de bares y cantinas leonesas.”
“Vaya un homenaje al “Poeta Chorotega”, icono de nuestra autenticidad y criollo paradigma, que logró siempre hacer lirios sus versos y convertir en rosas líricas sus rimas; para ofrendarlas cargadas de metáforas: ¡Ante el altar sagrado de su patria!”. Así concluye su artículo Carlos Quintana.
DATOS INTERESANTES DEL POETA
Ahora, nos vienen estos datos, de Ramón Maldonado G., el que subraya que:
“Muchos de los grandes hombres por su humildad y modestia, son poco conocidos por falta de recursos propios y apoyo e interés en los gobiernos que carecen de sensibilidad por la cultura, literatura e historia de sus pueblos.
Sin embargo, debe reconocerse que algunos medios de comunicación de Nicaragua, sí se han interesado por que se conozca la vida y obras de grandes intelectuales de nuestro país.
Es así como he podido encontrar datos interesantes de la vida del humilde poeta chorotega leonés don Juan Bautista Antenor Sandino Hernández, nacido en León, el 23 de junio de 1899, siendo hijo de Nicolás Sandino Valle (albañil) y de Antonia Hernández Palma (comerciante). Realizó estudios de primaria en Managua y León, siendo los profesores Vicente Leiva, Miguel Cifuentes y Salomón Ibarra Mayorga (compositor del Himno Nacional), quienes más influyeron en su vida personal y literaria.
La niñez del poeta don Antenor, transcurrió sin mayor trascendencia dentro de las limitaciones económicas propias de su origen, fue una niñez sencilla y apacible, pero no desdichada porque fue poseído por el dios de la poesía.
Sus rasgos físicos de la raza chorotega se mezclaron con la belleza y numen de su poesía que fue el canto que expresó el espíritu rebelde pero inteligente de esa raza.
Por eso lo identificaron como el “poeta chorotega”, el de metáforas elegantes, lenguaje preciso, precioso y sencillo, como salido de un diccionario propio elaborado en una academia de su producción.
Su carácter, personalidad, entorno familiar y social, le impulsaron a llevar en su mano la antorcha de la poesía, con la que supo caminar entre un modernismo y un vanguardismo que lo recibía como en un nuevo amanecer cultural.” Es lo que nos dice entre otras cosas, Ramón Baldonado G.
OBRAS DE ANTENOR SANDINO
Recabando información podemos dar a conocer las obras del "Chorotega":
"Barro Fulgente" (1926),"Alma a los Vientos" (1945),"Tiangue o Mercado Indio y otros poemas" (1956); "De mis Tierras las Purísimas son (1957; "El Cuaderno de mi Tierra" (1959); "Collar del Istmo: Versos de la Tarde" (1960); "Coplas de la Gigantonas de mi Tierra" (1964).
Semanario el Socialista, fundador y periodista, junto con Apolonio Palacios y Leonardo Velázquez.
Suplementos de la Revista Arte y Vida, los publica en 1939.
Poemas famosos:
"La Odisea al General Sandino" (como admirador del General de Hombres Libres y del Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN); "Amor", poema premiado con el Lirio de Oro en los Juegos Florales de 1935 en León; "Estancias Aborígenes", poema premiado en Masaya, por la Cámara Junior, quien celebraba el concurso de India Bonita (1960); "Sangre India", en 1949, como un manifiesto del sentir de nuestro pueblo ante la intervención gringa. En esos tiempos, en el Campo de Marte, en Managua, flameaba la bandera de los Estados Unidos.
Himnos:
Canto al Pueblo de Larreynaga (1937) y dedicado al Cnel. Manuel Ignacio Pereira y a los compañeros, Antonio y Juan Cruz.
Himno de la Construcción, éste fue entregado por el periodista Ramón Augusto Sandino en Junio de 1974, al dirigente sindical del SCAAS, Daniel Izaguirre Téllez.
UNA RELIQUIA
Dice el Profesor y Poeta, Pedro Alfonso Morales Ruiz, que recibió de regalo un paquete pero que éste se está deshaciendo, y son nada menos que los poemas de "Alma a los Vientos", de Antenor Sandino. Es un pesar, porque están de "veme y no me toqués" y tiene la estructura siguiente: "En el índice de dicho libro puede apreciarse que la obra está estructurada en siete secciones: I - Bajo un árbol que tenga claridad de luceros (21 poemas), II - Ofrendas (21 poemas), III - Lámparas votivas (9 poemas), IV - Parábola sedienta (8 poemas), V - En los jardines de la esfinge (15 poemas), VI – La odisea del General Sandino (3 poemas), VII - Vendimia roja (12 poemas)".
No se pueden ni tocar las hojas, porque se deshacen. Es una lástima. ¡Y, cómo hacer un trabajo de dicha obra? La misión pareciera imposible, para el sobresaliente pedagogo de la ciudad de Telica, tierra de mi amantísima "Madre", María Elsa Mendoza Parajón.
El poeta Pedro Alfonso Morales Ruiz, es otro de los intelectuales interesados en rescatar la obra del Poeta “Chorotega”.
RECORDANDO TIEMPOS IDOS
Un día en plena guerra (1979), se aparecen: Bernardo Hernández Rojas, Alfredo Tórrez Pérez y Francisco Rojas, al puesto de abastecimiento para el barrio ─sector de la Administración de Rentas 2 c. al Sur, lugar en el que estaba trabajando en apoyo a la población en los requerimientos para la respectiva alimentación─, y me dijeron, que al Estado Mayor Militar de la insurrección, le urgía sacar una radio al aire.
Inmediatamente me despedí de Porfirio Valladares Zelaya, conocido como el poeta de Las Libertades y gran admirador del poeta “Chorotega”, con el que tuve la oportunidad de platicar mucho sobre su amistad con el poeta “chorotega”, el que también llegaba a su taller. Al despedirme me dijo: “si vas a sacar una radio, ─que fue la Radio Venceremos─ hacedlo con ¡Viva León Jodido! y la ¡Mora Limpia!” Y que esos sean tus temas. Y así se hizo.
Fuimos llamando a los hombres y mujeres de radio. Y entonces se apareció Melba Sandino Centeno, hija del poeta Antenor Sandino Hernández. Y desde ahí, se quedó colaborando conmigo en el círculo abierto. Mientras que, con otros compañeros, organizamos a los periodistas que eran afiliados a la “Asociación de Periodistas Independientes de León” (APIL), fundada por el año 1976, por Eligio Álvarez Montalván, Chuno Blandón y Wilfredo López Valladares. Recuerdo, también, a Roger Pineda, un extraordinario colaborador, muy apreciado por mí. Resulta, que cuando esta emisora abrió las puertas al público, la Melba, pasó a ser locutora, y con el suceso doloroso de la muerte del Comandante Oscar Somarriba, le dije, ─vení, vos, tenés que traerme las grabaciones pertinentes, y una entrevista exclusiva. Te vas integrar a este grupo. Yo había distribuido las tareas a todos los muchachos, pero la situación ameritaba material para su difusión para nosotros en León, y para La Voz de Nicaragua. ─¿Y cómo lo hago? ─¡Haber, te voy a decir cómo! Desde ese instante, fue el bautizo de fuego para la nueva periodista: la hija del poeta “Chorotega”
Recuerdo que una vez, en los años primaverales, ─porque, era una muchacha bien bonita─, yo le pedí un pañuelo, cuando ella pasaba a la Escuela Superior de Mujeres “Juanita Pinell”, y me lo dio, tenía un olor florecido a años juveniles. Conocí a su mamá, Dña. Soledad Centeno, cuando vivían de la “Esquina de Luis Mena”, unas 15 vrs. arriba, tal vez era por el año de 1959 ó 1960. El poeta era amable y serio al mismo tiempo. Yo entraba al patio colonial. Un cuadrado con paredes altas de adobe. Había una temperatura de humedad y silencio. Y una sabrosura, que no podría explicar.
Con Ramón Augusto Sandino Centeno (RANSAN), colaboré en “Enfoque de Noticias”. Y cuando él falleció, tomé la palabra en el atrio de la Insigne Basílica de la Catedral. y ya, en el Cementerio de Guadalupe, al momento que lo estaban depositando en su cristina sepultura, se dejó oír la magnífica voz de esas, de la “que nunca se apaga”, era Dn. Roger Morales Meza (Róger del Moral), que rascó la guitarra y empezó a entonar “El Rey”, y todos al unísono, cantábamos, y se multiplicaron las libaciones en el momento del dolor, y en la emoción del canto y la bajada de RANSAN a su última morada, casi, pero, casi, me voy con Augusto Ramón Sandino Centeno, sino ha sido alguien que me agarró del cuello de la camisa y me puso firme en el montículo, a la orilla de la tumba.
Otros hijos del poeta, son: Miriam y Miguel Ángel Sandino Centeno, este último, vive en El viejo, en una reposada casa, y en el patio crece un hermoso árbol de Aguacates ─el que el poeta, que no es poeta, pero tiene alma de poeta y es mejor que muchos poetas, (ahora le llaman “La Tajona” de los intelectuales o la Enciclopedia Andante, a partir de recitar algo del poeta griego, Esquilos)─, y me refiero a Dn. Fernando J. Núñez, el que nos ha traído para saborear estos aguacates y acompañarlo de una “lijita fina”, con declamaciones y sobre todo del soneto “María de Las Mercedes, se llamaba mi prima”. O de Carta a Fanny del Libertador Simón Bolívar.
Por todo lo anterior, y por mi recuerdo indeleble, que tengo del “Chorotega”, escribo estas notas.
Por todo lo anterior, y por mi recuerdo indeleble, que tengo del “Chorotega”, escribo estas notas.
Y HOY TE TRAIGO A TI, ANTENOR:
LO QUE SIENTO
Recordando al Poeta Antenor Sandino,
-donde “Chico Maturranga”-: ¡al saborear
las deliciosas mojarritas tostadas!.
***
Al escribir
siento vivir
reminiscencias,
como estampas nítidas
[que “mí yo” desenvuelve,
a partir de cómo habla mi espíritu
de un mundo de ensueños
que flota en mis interioridades
y que al despertar mi mente,
[lo activa
al elevar la esencia misma,
en las ideas,
del reflejo fiel de lo que anida en mí;
realidad vívida y gratificante,
en las ansias bellas de mi peregrinar.
Es la idea hablando desde la fuente
que acopia
[lo vivido y lo ido,
en la presencia de la evocación
del misterio de los sueños,
y en la visión que me inspira
para escribir estos versos.
¡Poeta, “Chorotega”!
Tu luz que irradias en el recuerdo
[persistente,
es más luminosa que la sentida en el abrigo
de mi corazón
cuando estreché tu mano.
Fue la experiencia más grata
hallada aquella tarde
[donde “Chico Maturranga”,
¡En la que me encontré a mí mismo!,
abrazando el esplendor
de una rica magnificencia espiritual,
desprendida de una generosidad sin igual,
que solo tus versos podían lucir
[la grandeza de tu alma.
Te sentaste al lado del “Niño Noguera”.
Y entre “mojarritas deliciosas" y libaciones
[exquisitas,
decías versos en tu hablar peculiar,
y en cada frase, yo me elevaba
entre un incienso venerable y virtuoso de melodías.
Poeta, ha salido a flote un sentido sueño
expresado en estas líneas,
¡del que un día estrechó tu mano!
Edmundo Icaza Mendoza (edicamen).
4:00 p.m. del 11 de Septiembre del 2002
“Rosticería Lee”, León, Nicaragua.
martes, 9 de febrero de 2010
Un poema de Antenor Sandino Hernández
ANTE LA MUERTE QUE NO TUVO NOMBRE
DEL BR. URIEL SOTOMAYOR.
Sin respetar tu juventud lozana
te inmoló la violencia fratricida.
Ser liberal, fue el crimen de tu vida,
como Uribe, en la noche ultramontana.
Tu pasión por la patria fue espartana.
Tu verbo fue una antorcha que, encendida,
alumbró la caverna ensombrecida
cual si fuera la luz de la mañana.
Ya caíste, Saúl, con tu bandera,
que fue tu roja flor de primavera,
frente a los muros de Jericó.
Mas tu espíritu ─luz del pensamiento─
es ahora, en el libre firmamento,
un nuevo astro que Dios nos encendió.
Antenor Sandino Hernández
DEL BR. URIEL SOTOMAYOR.
Sin respetar tu juventud lozana
te inmoló la violencia fratricida.
Ser liberal, fue el crimen de tu vida,
como Uribe, en la noche ultramontana.
Tu pasión por la patria fue espartana.
Tu verbo fue una antorcha que, encendida,
alumbró la caverna ensombrecida
cual si fuera la luz de la mañana.
Ya caíste, Saúl, con tu bandera,
que fue tu roja flor de primavera,
frente a los muros de Jericó.
Mas tu espíritu ─luz del pensamiento─
es ahora, en el libre firmamento,
un nuevo astro que Dios nos encendió.
Antenor Sandino Hernández
Un poema de Antenor Sandino Hernández
ESTOS VIEJOS CAÑONES DE LA PATRIA
¡Oh cañones antiguos , enterrados
en las esquinas de la vieja plaza,
soldados de la Patria, denodados,
que ante Walter, un día, en noble traza,
defendisteis los ríos y los prados,
la querida ciudad, la vieja casa,
donde niños jugamos encantados
y la dulce ilusión prendió su brasa!
Al miraros allí siempre que paso,
yo me siento también soldado raso,
un soldado de antaño, sin doblez,
que envuelto en la humazón de los cañones,
ve pasar, revistando batallones,
¡la figura de Máximo Jerez!
Antenor Sandino Hernández
¡Oh cañones antiguos , enterrados
en las esquinas de la vieja plaza,
soldados de la Patria, denodados,
que ante Walter, un día, en noble traza,
defendisteis los ríos y los prados,
la querida ciudad, la vieja casa,
donde niños jugamos encantados
y la dulce ilusión prendió su brasa!
Al miraros allí siempre que paso,
yo me siento también soldado raso,
un soldado de antaño, sin doblez,
que envuelto en la humazón de los cañones,
ve pasar, revistando batallones,
¡la figura de Máximo Jerez!
Antenor Sandino Hernández
Un poema de Antenor Sandino Hernández
A UN ARTISTA
Para Pablito Parajón.
Para Pablito el canto es tener un tesoro
como los de Aladino… ¡Eso sí es tener!
¡Oh el precioso tesoro de sui voz que es de oro
que al pasado romántico nos quisiera volver!
Canta, sigue él cantando… Que su canto canoro
nos abre un paraíso bajo el amanecer
con cascadas de rosas y pájaros en coro,
ritmos que son suspiros y besos de mujer.
Canta en «Cavallería Rusticana»… Sus trinos
son cual copas de flores de los floridos pinos,
de pinos que derraman perfumes de canción.
Llora con el Payaso de Leoncavallo… Llora…
¡Llora por el ambiente que lo ataja a toda hora
sin saber que una estrella brilla en su corazón!
Antenor Sandino Hernández
Para Pablito Parajón.
Para Pablito el canto es tener un tesoro
como los de Aladino… ¡Eso sí es tener!
¡Oh el precioso tesoro de sui voz que es de oro
que al pasado romántico nos quisiera volver!
Canta, sigue él cantando… Que su canto canoro
nos abre un paraíso bajo el amanecer
con cascadas de rosas y pájaros en coro,
ritmos que son suspiros y besos de mujer.
Canta en «Cavallería Rusticana»… Sus trinos
son cual copas de flores de los floridos pinos,
de pinos que derraman perfumes de canción.
Llora con el Payaso de Leoncavallo… Llora…
¡Llora por el ambiente que lo ataja a toda hora
sin saber que una estrella brilla en su corazón!
Antenor Sandino Hernández
Antenor Sandino Hernández
De Antenor Sandino Hernández
COLLAR DEL ISTMO
Seis poemas
de Antenor Sandino Hernández (El Poeta Chorotega),
dedicados a los países del Istmo centroamericano.
***
NICARAGUA
Patria, que una mañana luminosa
te esculpieron en piedras los Dirianes,
y camino del sol te fuiste airosa
con tu tropa rebelde de volcanes.
Patria que por ser tan prodigiosa
te ensalzaron los grandes capitanes.
Porque siempre te diste amorosa
como en otro Milagro de los Panes.
El senzonte entre nísperos te canta
por esa sencillez que usa tu manta
y tu gran joyería de luceros.
Patria de los fantásticos engastes
¡qué has dejado de pie los guanacastes
para colgar a más filibusteros!
__________________________________________
HONDURAS
Este poema, lo escribo aún con la lesión
inferida a la Patria, con perdón de Morazán.
Honduras es el arpa de los pinos,
la canción de los pinos bienamados
que al pasar Morazán por los caminos
se pusieron de pie como soldados.
Tierra prócer de egregios pergaminos
donde el polvo escribió tiempos pasados.
Honras, de los cielos tan divinos
como rebozos líricos bordados.
Patria de Morazán. tierra bizarra
donde suena la ciaría de la cigarra
en el viejo cuartel de un arrebol.
Tierra de las vírgenes azucenas.
Y de aquél que pescaba las sirenas
que tenían su cola tornasol…
_________________________________________
EL SALVADOR
El Salvador, república de flores
por donde el tren se aleja por las vías
en un intento de jugueterías
como una gran culebra de colores.
Ciudades simultáneas con primores
de muchachas q1ue dan los buenos días
con mesa beatitud de Avemarías
en la provincia azul de sus amores.
Avizorando a América en su palco
de granito y de luz se alza el Izalco
de su cielo y su amor Embajador…
Y cuentan que salieron mañaneros
del pecho de Atlacax los clarineros
para cantarle a El Salvador.
_________________________________________
GUATEMALA
Guatemala es el pájaro que irisa
su plumaje hacia el sol, y rompe su ala
cuando se ve cautivo… ¡Bárbara misa
del señor Quetzalcoalt de Guatemala!
Un cachiquel lamento se escarias
en su marimba autóctona… Resbala
en ella un río como boa… Hay brisa…
Y un rumor de carcajes se propala…
Su montaña de pétalos se nimba
cuando escucha cantar a su marimba
con la lánguida voz del atabal.
Y creyendo que es ya la primavera
se desprende fugas de la bandera
revoloteando libre su quetzal.
_________________________________________
COSTA RICA
Costa Rica es la flor de la epopeya.
Y ánfora. Y lábaro que salva.
Que se vuelve turbión. Luego centella
cuando a la patria hieren a mansalva.
Costa Rica es la dúlcida querella
del pájaro y la rosa. Ella es la malva
que al mirar el reptiles torna estrella
en los pechos lumínicos del alba.
Costa Rica es la frágil mariposa
que al cambiar de color se vuelve rosa…
Mas si toca su épico clarín
Parece que la estatua se ilumina
de Juan Santamaría que camina
a volar otra vez el polvorín!
_________________________________________
PANAMÁ
Bolívar te anunció. Tú, la Elegida
para ser eslabón continental,
para unir la América, tendida
toda tu mano blanca de cristal.
Mas te hirieron al fin…Y esta herida
fue asestada por pérfido puñal…
Y de tu arteria rota salió vida
que corrió por la vena del Canal…
De entonces allí estás, tan pequeñita
que se le puede andar donde palpita
más tierno el corazón… Valiente proa!
Valiente el capitán de aquellos días!
Y valioso el collar de pedrerías
que se enredó en la espada de Balboa!
Antenor Sandino Hernández
Poeta de León, Nicaragua
(El poeta Chorotega).



COLLAR DEL ISTMO
Seis poemas
de Antenor Sandino Hernández (El Poeta Chorotega),
dedicados a los países del Istmo centroamericano.
***
NICARAGUA
Patria, que una mañana luminosa
te esculpieron en piedras los Dirianes,
y camino del sol te fuiste airosa
con tu tropa rebelde de volcanes.
Patria que por ser tan prodigiosa
te ensalzaron los grandes capitanes.
Porque siempre te diste amorosa
como en otro Milagro de los Panes.
El senzonte entre nísperos te canta
por esa sencillez que usa tu manta
y tu gran joyería de luceros.
Patria de los fantásticos engastes
¡qué has dejado de pie los guanacastes
para colgar a más filibusteros!
__________________________________________
HONDURAS
Este poema, lo escribo aún con la lesión
inferida a la Patria, con perdón de Morazán.
Honduras es el arpa de los pinos,
la canción de los pinos bienamados
que al pasar Morazán por los caminos
se pusieron de pie como soldados.
Tierra prócer de egregios pergaminos
donde el polvo escribió tiempos pasados.
Honras, de los cielos tan divinos
como rebozos líricos bordados.
Patria de Morazán. tierra bizarra
donde suena la ciaría de la cigarra
en el viejo cuartel de un arrebol.
Tierra de las vírgenes azucenas.
Y de aquél que pescaba las sirenas
que tenían su cola tornasol…
_________________________________________
EL SALVADOR
El Salvador, república de flores
por donde el tren se aleja por las vías
en un intento de jugueterías
como una gran culebra de colores.
Ciudades simultáneas con primores
de muchachas q1ue dan los buenos días
con mesa beatitud de Avemarías
en la provincia azul de sus amores.
Avizorando a América en su palco
de granito y de luz se alza el Izalco
de su cielo y su amor Embajador…
Y cuentan que salieron mañaneros
del pecho de Atlacax los clarineros
para cantarle a El Salvador.
_________________________________________
GUATEMALA
Guatemala es el pájaro que irisa
su plumaje hacia el sol, y rompe su ala
cuando se ve cautivo… ¡Bárbara misa
del señor Quetzalcoalt de Guatemala!
Un cachiquel lamento se escarias
en su marimba autóctona… Resbala
en ella un río como boa… Hay brisa…
Y un rumor de carcajes se propala…
Su montaña de pétalos se nimba
cuando escucha cantar a su marimba
con la lánguida voz del atabal.
Y creyendo que es ya la primavera
se desprende fugas de la bandera
revoloteando libre su quetzal.
_________________________________________
COSTA RICA
Costa Rica es la flor de la epopeya.
Y ánfora. Y lábaro que salva.
Que se vuelve turbión. Luego centella
cuando a la patria hieren a mansalva.
Costa Rica es la dúlcida querella
del pájaro y la rosa. Ella es la malva
que al mirar el reptiles torna estrella
en los pechos lumínicos del alba.
Costa Rica es la frágil mariposa
que al cambiar de color se vuelve rosa…
Mas si toca su épico clarín
Parece que la estatua se ilumina
de Juan Santamaría que camina
a volar otra vez el polvorín!
_________________________________________
PANAMÁ
Bolívar te anunció. Tú, la Elegida
para ser eslabón continental,
para unir la América, tendida
toda tu mano blanca de cristal.
Mas te hirieron al fin…Y esta herida
fue asestada por pérfido puñal…
Y de tu arteria rota salió vida
que corrió por la vena del Canal…
De entonces allí estás, tan pequeñita
que se le puede andar donde palpita
más tierno el corazón… Valiente proa!
Valiente el capitán de aquellos días!
Y valioso el collar de pedrerías
que se enredó en la espada de Balboa!
Antenor Sandino Hernández
Poeta de León, Nicaragua
(El poeta Chorotega).



Etiquetas:
Antenor Sandino Hernández
miércoles, 6 de enero de 2010
SALUTACIÓN DEL OPTIMISTA
II -
Salutación del optimista
Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,
espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!
Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos
lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos;
mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto;
retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte;
se anuncia un reino nuevo, feliz sibila sueña
y en la caja pandórica de que tantas desgracias surgieron
encontramos de súbito, talismática, pura, riente,
cual pudiera decirla en su verso Virgilio divino,
la divina reina de luz, ¡la celeste Esperanza!
Pálidas indolencias, desconfianzas fatales que a tumba
o a perpetuo presidio, condenasteis al noble entusiasmo,
ya veréis el salir del sol en un triunfo de liras,
mientras dos continentes, abonados de huesos gloriosos,
del Hércules antiguo la gran sombra soberbia evocando,
digan al orbe: la alta virtud resucita,
que a la hispana progenie hizo dueña de los siglos.
Abominad la boca que predice desgracias eternas,
abominad los ojos que ven sólo zodiacos funestos,
abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres,
o que la tea empuñan o la daga suicida.
Siéntense sordos ímpetus en las entrañas del mundo,
la inminencia de algo fatal hoy conmueve la Tierra;
fuertes colosos caen, se desbandan bicéfalas águilas,
y algo se inicia como vasto social cataclismo
sobre la faz del orbe. ¿Quién dirá que las savias dormidas
no despierten entonces en el tronco del roble gigante
bajo el cual se exprimió la ubre de la loba romana?
¿Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos
y que al alma española juzgase áptera y ciega y tullida?
No es Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo,
ni entre momias y piedras que habita el sepulcro,
la nación generosa, coronada de orgullo inmarchito,
que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas,
ni la que tras los mares en que yace sepulta la Atlántida,
tiene su coro de vástagos, altos, robustos y fuertes.
Únanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos;
formen todos un solo haz de energía ecuménica.
Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas,
muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente
que regará lenguas de fuego en esa epifanía.
Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros
y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora,
así los manes heroicos de los primitivos abuelos,
de los egregios padres que abrieron el surco prístino,
sientan los soplos agrarios de primaverales retornos
y el rumor de espigas que inició la labor triptolémica.
Un continente y otro renovando las viejas prosapias,
en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua,
ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos.
La latina estirpe verá la gran alba futura,
en un trueno de música gloriosa, millones de labios
saludarán la espléndida luz que vendrá del Oriente,
Oriente augusto en donde todo lo cambia y renueva
la eternidad de Dios, la actividad infinita.
Y así sea Esperanza la visión permanente en nosotros,
¡Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda!
Rubén Darío
*18-01-1867 ─ † 16-02-1916
Salutación del optimista
Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,
espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!
Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos
lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos;
mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto;
retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte;
se anuncia un reino nuevo, feliz sibila sueña
y en la caja pandórica de que tantas desgracias surgieron
encontramos de súbito, talismática, pura, riente,
cual pudiera decirla en su verso Virgilio divino,
la divina reina de luz, ¡la celeste Esperanza!
Pálidas indolencias, desconfianzas fatales que a tumba
o a perpetuo presidio, condenasteis al noble entusiasmo,
ya veréis el salir del sol en un triunfo de liras,
mientras dos continentes, abonados de huesos gloriosos,
del Hércules antiguo la gran sombra soberbia evocando,
digan al orbe: la alta virtud resucita,
que a la hispana progenie hizo dueña de los siglos.
Abominad la boca que predice desgracias eternas,
abominad los ojos que ven sólo zodiacos funestos,
abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres,
o que la tea empuñan o la daga suicida.
Siéntense sordos ímpetus en las entrañas del mundo,
la inminencia de algo fatal hoy conmueve la Tierra;
fuertes colosos caen, se desbandan bicéfalas águilas,
y algo se inicia como vasto social cataclismo
sobre la faz del orbe. ¿Quién dirá que las savias dormidas
no despierten entonces en el tronco del roble gigante
bajo el cual se exprimió la ubre de la loba romana?
¿Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos
y que al alma española juzgase áptera y ciega y tullida?
No es Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo,
ni entre momias y piedras que habita el sepulcro,
la nación generosa, coronada de orgullo inmarchito,
que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas,
ni la que tras los mares en que yace sepulta la Atlántida,
tiene su coro de vástagos, altos, robustos y fuertes.
Únanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos;
formen todos un solo haz de energía ecuménica.
Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas,
muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente
que regará lenguas de fuego en esa epifanía.
Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros
y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora,
así los manes heroicos de los primitivos abuelos,
de los egregios padres que abrieron el surco prístino,
sientan los soplos agrarios de primaverales retornos
y el rumor de espigas que inició la labor triptolémica.
Un continente y otro renovando las viejas prosapias,
en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua,
ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos.
La latina estirpe verá la gran alba futura,
en un trueno de música gloriosa, millones de labios
saludarán la espléndida luz que vendrá del Oriente,
Oriente augusto en donde todo lo cambia y renueva
la eternidad de Dios, la actividad infinita.
Y así sea Esperanza la visión permanente en nosotros,
¡Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda!
Rubén Darío
*18-01-1867 ─ † 16-02-1916
Cantos de Vida y Esperanza
CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA
A J. Enrique Rodó
I
Yo soy aquel que ayer no más decía
el verso azul y la canción profana,
en cuya noche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.
El dueño fui de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y de cisnes vagos;
el dueño de las tórtolas, el dueño
de góndolas y liras en los lagos;
y muy siglo diez y ocho y muy antiguo
y muy moderno; audaz, cosmopolita;
con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo,
y una sed de ilusiones infinita.
Yo supe del dolor desde mi infancia,
mi Juventud... ¿fue juventud la mía?
Sus rosas aún me dejan su fragancia,
una fragancia de melancolía...
Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto;
si no cayó, fue porque Dios es bueno.
En mi jardín se vio una estatua bella;
se juzgó mármol y era carne viva;
un alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva.
Y tímida ante el mundo, de manera
que encerrada en silencio no salía,
sino cuando en la dulce primavera
era la hora de la melodía...
Hora de ocaso y de discreto beso;
hora crepuscular y de retiro;
hora de madrigal y de embeleso,
de «te adoro», de «¡ay!» y de suspiro.
Y entonces era en la dulzaina un juego
de misteriosas gamas cristalinas,
un renovar de notas del Pan griego
y un desgranar de músicas latinas,
con aire tal y con ardor tan vivo,
que a la estatua nacían de repente
en el muslo viril patas de chivo
y dos cuernos de sátiro en la frente.
Como la Galatea gongorina
me encantó la marquesa verleniana,
y así juntaba a la pasión divina
una sensual hiperestesia humana;
todo ansia, todo ardor, sensación pura
y vigor natural; y sin falsía,
y sin comedia y sin literatura...
si hay un alma sincera, esa es la mía.
La torre de marfil tentó mi anhelo;
quise encerrarme dentro de mí mismo,
y tuve hambre de espacio y sed de cielo
desde las sombras de mi propio abismo.
Como la esponja que la sal satura
en el jugo del mar, fue el dulce y tierno
corazón mío, henchido de amargura
por el mundo, la carne y el infierno.
Mas, por gracia de Dios, en mi conciencia
el Bien supo elegir la mejor parte;
y si hubo áspera hiel en mi existencia,
melificó toda acritud el Arte.
Mi intelecto libré de pensar bajo,
bañó el agua castalia el alma mía,
peregrinó mi corazón y trajo
de la sagrada selva la armonía.
¡Oh, la selva sagrada! ¡Oh, la profunda
emanación del corazón divino
de la sagrada selva! ¡Oh, la fecunda
fuente cuya virtud vence al destino!
Bosque ideal que lo real complica,
allí el cuerpo arde y vive y Psiquis vuela;
mientras abajo el sátiro fornica,
ebria de azul deslíe Filomela.
Perla de ensueño y música amorosa
en la cúpula en flor del laurel verde,
Hipsipila sutil liba en la rosa,
y la boca del fauno el pezón muerde.
Allí va el dios en celo tras la hembra,
y la caña de Pan se alza del lodo;
la eterna Vida sus semillas siembra,
y brota la armonía del gran Todo.
El alma que entra allí debe ir desnuda,
temblando de deseo y de fiebre santa,
sobre cardo heridor y espina aguda:
así sueña, así vibra y así canta.
Vida, luz y verdad, tal triple llama
produce la interior llama infinita;
El Arte puro como Cristo exclama:
Ego sum lux et veritas et vita!
Y la vida es misterio; la luz ciega
y la verdad inaccesible asombra;
la adusta perfección jamás se entrega,
Y el secreto Ideal duerme en la sombra.
Por eso ser sincero es ser potente.
De desnuda que está, brilla la estrella;
el agua dice el alma de la fuente
en la voz de cristal que fluye de ella.
Tal fue mi intento, hacer del alma pura
mía, una estrella, una fuente sonora,
con el horror de la literatura
y loco de crepúsculo y de aurora.
Del crepúsculo azul que da la pauta
que los celestes éxtasis inspira,
bruma y tono menor -¡toda la flauta!,
y Aurora, hija del Sol -¡toda la ira!
Pasó una piedra que lanzó una honda;
pasó una flecha que aguzó un violento.
La piedra de la honda fue a la onda,
y la flecha del odio fuese al viento.
La virtud está en ser tranquilo y fuerte;
con el fuego interior todo se abrasa;
se triunfa del rencor y de la muerte,
y hacia Belén... ¡la caravana pasa!
Rubén Darío
*18-01-1867 ─ †16-02-1916
A J. Enrique Rodó
I
Yo soy aquel que ayer no más decía
el verso azul y la canción profana,
en cuya noche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.
El dueño fui de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y de cisnes vagos;
el dueño de las tórtolas, el dueño
de góndolas y liras en los lagos;
y muy siglo diez y ocho y muy antiguo
y muy moderno; audaz, cosmopolita;
con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo,
y una sed de ilusiones infinita.
Yo supe del dolor desde mi infancia,
mi Juventud... ¿fue juventud la mía?
Sus rosas aún me dejan su fragancia,
una fragancia de melancolía...
Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto;
si no cayó, fue porque Dios es bueno.
En mi jardín se vio una estatua bella;
se juzgó mármol y era carne viva;
un alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva.
Y tímida ante el mundo, de manera
que encerrada en silencio no salía,
sino cuando en la dulce primavera
era la hora de la melodía...
Hora de ocaso y de discreto beso;
hora crepuscular y de retiro;
hora de madrigal y de embeleso,
de «te adoro», de «¡ay!» y de suspiro.
Y entonces era en la dulzaina un juego
de misteriosas gamas cristalinas,
un renovar de notas del Pan griego
y un desgranar de músicas latinas,
con aire tal y con ardor tan vivo,
que a la estatua nacían de repente
en el muslo viril patas de chivo
y dos cuernos de sátiro en la frente.
Como la Galatea gongorina
me encantó la marquesa verleniana,
y así juntaba a la pasión divina
una sensual hiperestesia humana;
todo ansia, todo ardor, sensación pura
y vigor natural; y sin falsía,
y sin comedia y sin literatura...
si hay un alma sincera, esa es la mía.
La torre de marfil tentó mi anhelo;
quise encerrarme dentro de mí mismo,
y tuve hambre de espacio y sed de cielo
desde las sombras de mi propio abismo.
Como la esponja que la sal satura
en el jugo del mar, fue el dulce y tierno
corazón mío, henchido de amargura
por el mundo, la carne y el infierno.
Mas, por gracia de Dios, en mi conciencia
el Bien supo elegir la mejor parte;
y si hubo áspera hiel en mi existencia,
melificó toda acritud el Arte.
Mi intelecto libré de pensar bajo,
bañó el agua castalia el alma mía,
peregrinó mi corazón y trajo
de la sagrada selva la armonía.
¡Oh, la selva sagrada! ¡Oh, la profunda
emanación del corazón divino
de la sagrada selva! ¡Oh, la fecunda
fuente cuya virtud vence al destino!
Bosque ideal que lo real complica,
allí el cuerpo arde y vive y Psiquis vuela;
mientras abajo el sátiro fornica,
ebria de azul deslíe Filomela.
Perla de ensueño y música amorosa
en la cúpula en flor del laurel verde,
Hipsipila sutil liba en la rosa,
y la boca del fauno el pezón muerde.
Allí va el dios en celo tras la hembra,
y la caña de Pan se alza del lodo;
la eterna Vida sus semillas siembra,
y brota la armonía del gran Todo.
El alma que entra allí debe ir desnuda,
temblando de deseo y de fiebre santa,
sobre cardo heridor y espina aguda:
así sueña, así vibra y así canta.
Vida, luz y verdad, tal triple llama
produce la interior llama infinita;
El Arte puro como Cristo exclama:
Ego sum lux et veritas et vita!
Y la vida es misterio; la luz ciega
y la verdad inaccesible asombra;
la adusta perfección jamás se entrega,
Y el secreto Ideal duerme en la sombra.
Por eso ser sincero es ser potente.
De desnuda que está, brilla la estrella;
el agua dice el alma de la fuente
en la voz de cristal que fluye de ella.
Tal fue mi intento, hacer del alma pura
mía, una estrella, una fuente sonora,
con el horror de la literatura
y loco de crepúsculo y de aurora.
Del crepúsculo azul que da la pauta
que los celestes éxtasis inspira,
bruma y tono menor -¡toda la flauta!,
y Aurora, hija del Sol -¡toda la ira!
Pasó una piedra que lanzó una honda;
pasó una flecha que aguzó un violento.
La piedra de la honda fue a la onda,
y la flecha del odio fuese al viento.
La virtud está en ser tranquilo y fuerte;
con el fuego interior todo se abrasa;
se triunfa del rencor y de la muerte,
y hacia Belén... ¡la caravana pasa!
Rubén Darío
*18-01-1867 ─ †16-02-1916
martes, 29 de diciembre de 2009
VIII SIMPOSIO "RUBÉN DARÍO: PERSONALIDAD Y LIDERAZGO"
VIII SIMPOSIO INTERNACIONAL “Rubén Darío: Personalidad y Liderazgo”
Despidiéndonos del 2009, entramos a pasos agigantados al nuevo 2010, y con él, al VIII Simposio Internacional “Rubén Darío: Personalidad y Liderazgo” a celebrarse en el Teatro Municipal “José de la Cruz Mema”de la ciudad de León (Santiago de los Caballeros de León), a partir del 15 de enero, y el que culminará el 19 del mismo mes, con la participación de escritores, poetas y personalidades de todo el mundo: Europa, Estados Unidos, América Latina y por supuesto la familia intelectual nicaragüense los que compartirán con los leoneses, este magno acontecimiento internacional.
Este año 2010, León de Nicaragua, estará vistiendo sus mejores trajes festivos. Y además, hará disparos de estrellas, al conmemorar y celebrar apoteósicamente, los 486 años de su fundación, (la que en 1524 fue levantada junto al poblado indígena de Imabite), y los 400 años de su traslado de la antigua Capital Colonial, León Viejo, al lugar que actualmente ocupa como: la “Sede de la Intelectualidad del Mundo”, y de un León “Pensante, Humano y Cultural”.
Para nosotros los leoneses, que nos sentimos orgullos de nuestra Gran Bardo “Rubén Darío”, no sólo por ser grande en la poesía hispanoamericana y del mundo, sino por ser el maestro que revolucionó y remozó el idioma castellano; el poeta que impulsó y lideró el movimiento modernista en América y España; además de eso, los estudiosos de su obra lo catalogan como universal, por la profundidad y proyección de sus ideas, como es el caso del ensayo “metafísico-esotérico universal” de 27 páginas, trabajado acuciosamente por estudiosos de la Universidad de Ámsterdam, capital de los Países Bajos, sobre la magistral obra “El Coloquio de los Centauros”, especialmente, Frans van den Broek Chávez.
Para estas festividades, habrá peregrinación desde León viejo, sitio arqueológico, y establecido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, de donde vendremos todos los participantes, siguiendo la huella de nuestros antepasados, hasta llegar a la actual ciudad de León.
Las reservaciones para la inscripción se pueden hacer desde ya. La actualización de éstas se realizará el 15 de enero. Y si no, veamos, que nos dice el Comité Organizador: “Para los extranjeros de Europa y Estados Unidos el valor es de $100.00 dólares. Para los Latinoamericanos $20.00 dólares. U$ 10.00 nicaragüenses, U$ 5.00 profesores de primaria y estudiantes nicaragüenses. El pago incluye: alojamiento, conferencias, traslado dentro de la ciudad, almuerzos, refrigerios, brindis y souvenir. Habrá recitales, canto, música, bocadillos típicos, visitas a museos, iglesias, tumba del poeta en la Catedral, Juegos Pirotécnicos y muchas actividades más.”
León, se prepara para esta fiesta internacional, en Honor a nuestro “Panida Rubén Darío” y por las festivales del 486 aniversario de la fundación de León y los 400 de su traslado.
¡¡VIVAN LAS Y LOS POETAS!!!
¡¡VIVAN LOS ESCRITORES Y ARTISTAS!!
¡¡VIVAN LOS AMANTES DE LAS BELLAS LETRAS!!
¡¡VIVA LEÓN DE NICARAGUA!!
¡¡VIVA LA FRATERNIDAD UNIVERSAL!!
“Gracias por permitirle a León, seguir siendo la Atenas de Centroamérica y la cuna de los Juegos Florales Centroamericanos, inaugurados aquí el siglo pasado para engrandecer a la gran nación que tiene por el norte el Río Usumacinta y por el Sur las Selvas del Darién.” Segmento del Discurso pronunciado por el Vice-Alcalde de León, Edmundo Icaza Mendoza, en la Clausura del II Simposio “Rubén Darío: Nuevos Asedios y Reencuentros”. Celebrada en el Teatro Municipal “José de la Cruz Mena”, el 20 de enero del 2004.
Edmundo Icaza Mendoza
12:41 p.m. del 29 de diciembre de 2009.
Col. 4 de Mayo No. 20, Zaragoza. Edicamen.
Despidiéndonos del 2009, entramos a pasos agigantados al nuevo 2010, y con él, al VIII Simposio Internacional “Rubén Darío: Personalidad y Liderazgo” a celebrarse en el Teatro Municipal “José de la Cruz Mema”de la ciudad de León (Santiago de los Caballeros de León), a partir del 15 de enero, y el que culminará el 19 del mismo mes, con la participación de escritores, poetas y personalidades de todo el mundo: Europa, Estados Unidos, América Latina y por supuesto la familia intelectual nicaragüense los que compartirán con los leoneses, este magno acontecimiento internacional.
Este año 2010, León de Nicaragua, estará vistiendo sus mejores trajes festivos. Y además, hará disparos de estrellas, al conmemorar y celebrar apoteósicamente, los 486 años de su fundación, (la que en 1524 fue levantada junto al poblado indígena de Imabite), y los 400 años de su traslado de la antigua Capital Colonial, León Viejo, al lugar que actualmente ocupa como: la “Sede de la Intelectualidad del Mundo”, y de un León “Pensante, Humano y Cultural”.
Para nosotros los leoneses, que nos sentimos orgullos de nuestra Gran Bardo “Rubén Darío”, no sólo por ser grande en la poesía hispanoamericana y del mundo, sino por ser el maestro que revolucionó y remozó el idioma castellano; el poeta que impulsó y lideró el movimiento modernista en América y España; además de eso, los estudiosos de su obra lo catalogan como universal, por la profundidad y proyección de sus ideas, como es el caso del ensayo “metafísico-esotérico universal” de 27 páginas, trabajado acuciosamente por estudiosos de la Universidad de Ámsterdam, capital de los Países Bajos, sobre la magistral obra “El Coloquio de los Centauros”, especialmente, Frans van den Broek Chávez.
Para estas festividades, habrá peregrinación desde León viejo, sitio arqueológico, y establecido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, de donde vendremos todos los participantes, siguiendo la huella de nuestros antepasados, hasta llegar a la actual ciudad de León.
Las reservaciones para la inscripción se pueden hacer desde ya. La actualización de éstas se realizará el 15 de enero. Y si no, veamos, que nos dice el Comité Organizador: “Para los extranjeros de Europa y Estados Unidos el valor es de $100.00 dólares. Para los Latinoamericanos $20.00 dólares. U$ 10.00 nicaragüenses, U$ 5.00 profesores de primaria y estudiantes nicaragüenses. El pago incluye: alojamiento, conferencias, traslado dentro de la ciudad, almuerzos, refrigerios, brindis y souvenir. Habrá recitales, canto, música, bocadillos típicos, visitas a museos, iglesias, tumba del poeta en la Catedral, Juegos Pirotécnicos y muchas actividades más.”
León, se prepara para esta fiesta internacional, en Honor a nuestro “Panida Rubén Darío” y por las festivales del 486 aniversario de la fundación de León y los 400 de su traslado.
¡¡VIVAN LAS Y LOS POETAS!!!
¡¡VIVAN LOS ESCRITORES Y ARTISTAS!!
¡¡VIVAN LOS AMANTES DE LAS BELLAS LETRAS!!
¡¡VIVA LEÓN DE NICARAGUA!!
¡¡VIVA LA FRATERNIDAD UNIVERSAL!!
“Gracias por permitirle a León, seguir siendo la Atenas de Centroamérica y la cuna de los Juegos Florales Centroamericanos, inaugurados aquí el siglo pasado para engrandecer a la gran nación que tiene por el norte el Río Usumacinta y por el Sur las Selvas del Darién.” Segmento del Discurso pronunciado por el Vice-Alcalde de León, Edmundo Icaza Mendoza, en la Clausura del II Simposio “Rubén Darío: Nuevos Asedios y Reencuentros”. Celebrada en el Teatro Municipal “José de la Cruz Mena”, el 20 de enero del 2004.
Edmundo Icaza Mendoza
12:41 p.m. del 29 de diciembre de 2009.
Col. 4 de Mayo No. 20, Zaragoza. Edicamen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
























